Ha veces
mi amor flota
posándose como inquieta mariposa
en todo la que tenga luz
olor, calor.
Es volátil
e impregna mi piel
deseando la tuya.
Es tenue
y recuerda tus manos,
tus leves caricias,
como las que se le hacen
a una niña pequeña.
Es duradero
y me rodea como el aire
y siempre yo lo quiero calido.
Esta dentro de mi,
pero trasciende por cada uno de mis poros,
de mis palabras, de mis miradas…
Se desnuda ante ti
muy poco a poco.
Temo que te ate
que te sientas encadenado,
y por eso
tantas veces
mis palabras callan,
mis ojos te observan.
Solo cuando creo que tu quieres,
o cuando necesito
absorber el calor de tu cuerpo,
la suavidad de tus palmas,
de tus dedos,
te dejo libre
como se deja libre a un halcón.
Te ato,
como un cetrero ata a su mano
al ave cazadora;
te hago dependiente
dejándote la libertad que quieres.
Juego
infinidad de veces
con la cuerda que nos ata,
que nos sirve para soltarnos.
mi amor flota
posándose como inquieta mariposa
en todo la que tenga luz
olor, calor.
Es volátil
e impregna mi piel
deseando la tuya.
Es tenue
y recuerda tus manos,
tus leves caricias,
como las que se le hacen
a una niña pequeña.
Es duradero
y me rodea como el aire
y siempre yo lo quiero calido.
Esta dentro de mi,
pero trasciende por cada uno de mis poros,
de mis palabras, de mis miradas…
Se desnuda ante ti
muy poco a poco.
Temo que te ate
que te sientas encadenado,
y por eso
tantas veces
mis palabras callan,
mis ojos te observan.
Solo cuando creo que tu quieres,
o cuando necesito
absorber el calor de tu cuerpo,
la suavidad de tus palmas,
de tus dedos,
te dejo libre
como se deja libre a un halcón.
Te ato,
como un cetrero ata a su mano
al ave cazadora;
te hago dependiente
dejándote la libertad que quieres.
Juego
infinidad de veces
con la cuerda que nos ata,
que nos sirve para soltarnos.