Abel García
Poeta recién llegado
Son paraísos talados por los llamados hambrientos,
sus herramientas son, como miembros de su cuerpo...
Hambrientos de miedo, de saber, de sentir.
Hambrientos seres insaciables.
Banquetes de roja estática,
vampiros de la sabia de la vida.
Cuidadores de moralidades, hambrientas al mostrarse.
Limbo donde acontecen los sueños:
Un trágico suspiro melodramático y estéril,
en la soledad de una aséptica habitación;
desapareciendo danzante, entre gritos de una habitación contigua.
Los caminos hacia los finales,
largas uñas, como garras felinas
recorren el rostro de un sumiso perro,
y al clavarse, como espina de ortiga calienta,
y al levantar la piel, la sangre brota,
recorriendo su rostro; en el sometimiento más dulce.
Imágenes que flashean liberando
en un mar el torrente de ideas,
que lo despiertan... al sentir apneas en el alma.
sus herramientas son, como miembros de su cuerpo...
Hambrientos de miedo, de saber, de sentir.
Hambrientos seres insaciables.
Banquetes de roja estática,
vampiros de la sabia de la vida.
Cuidadores de moralidades, hambrientas al mostrarse.
Limbo donde acontecen los sueños:
Un trágico suspiro melodramático y estéril,
en la soledad de una aséptica habitación;
desapareciendo danzante, entre gritos de una habitación contigua.
Los caminos hacia los finales,
largas uñas, como garras felinas
recorren el rostro de un sumiso perro,
y al clavarse, como espina de ortiga calienta,
y al levantar la piel, la sangre brota,
recorriendo su rostro; en el sometimiento más dulce.
Imágenes que flashean liberando
en un mar el torrente de ideas,
que lo despiertan... al sentir apneas en el alma.
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