Hambruna (soneto)

QUINSONNAS

Poeta fiel al portal
1C5.jpg




Sufriendo inanición y compungido
padezco en solitario un gran tormento
llorando, ferozmente desnutrido,
la falta de tu amor en mi alimento.


Te fuiste y me dejaste malherido
tornando a mi silueta en esperpento
quedándome en los huesos consumido
sin nada que sirviera a mi sustento.


Respiro desde entonces malparado
carente de los ágapes que dabas
tendiendo con tus besos mi fortuna.


Mi ayuno, por desgracia, es obligado
después de discernir que te marchabas
cambiando a mi yantar por esta hambruna.

 
1C5.jpg




Sufriendo inanición y compungido
padezco en solitario un gran tormento
llorando, ferozmente desnutrido,
la falta de tu amor en mi alimento.


Te fuiste y me dejaste malherido
tornando a mi silueta en esperpento
quedándome en los huesos consumido
sin nada que sirviera a mi sustento.


Respiro desde entonces malparado
carente de los ágapes que dabas
tendiendo con tus besos mi fortuna.


Mi ayuno, por desgracia, es obligado
después de discernir que te marchabas
cambiando a mi yantar por esta hambruna.

Ya te lo había comentado antes, así que suerte, saludos cordiales
 



Sufriendo inanición y compungido
padezco en solitario un gran tormento
llorando, ferozmente desnutrido,
la falta de tu amor en mi alimento.


Te fuiste y me dejaste malherido
tornando a mi silueta en esperpento
quedándome en los huesos consumido
sin nada que sirviera a mi sustento.


Respiro desde entonces malparado
carente de los ágapes que dabas
tendiendo con tus besos mi fortuna.


Mi ayuno, por desgracia, es obligado
después de discernir que te marchabas
cambiando a mi yantar por esta hambruna.

Excelente soneto estimado Qinsonnas, tiene el Apto.
Saludos cordiales.
 
1C5.jpg




Sufriendo inanición y compungido
padezco en solitario un gran tormento
llorando, ferozmente desnutrido,
la falta de tu amor en mi alimento.


Te fuiste y me dejaste malherido
tornando a mi silueta en esperpento
quedándome en los huesos consumido
sin nada que sirviera a mi sustento.


Respiro desde entonces malparado
carente de los ágapes que dabas
tendiendo con tus besos mi fortuna.


Mi ayuno, por desgracia, es obligado
después de discernir que te marchabas
cambiando a mi yantar por esta hambruna.

Tristeza inmensa en un soneto que deja el espacio
del hambre como secuencia de dolor. saludos
amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba