Maroc
Alberto
Me duele mucho la cabeza,
pero teniendo en cuenta
lo que he hecho estos
últimos dos días no es de extrañar;
anteayer, por la tarde,
iba sin rumbo fijo
por las Ramblas
cuando, de repente, el instinto,
o qué sé yo,
me hizo girar y meterme
por una de las estrechas calles
que empiezan o terminan,
según se mire,
en la Ramblas esas,
es más,
hice otra cosa aún más rara,
entré en una hamburguesería,
algo que no acostumbro a hacer nunca,
y me zampé una con queso.
Pues pasadas más de dos horas,
desde entonces y hasta el momento,
llevo haciendo viajes
de la cama al cuarto de baño
para vomitar o hacer otras cosas
más escatológicas,
estos, sin duda,
son los efectos que ha producido
en mi organismo
la ingesta de tal alimento.
pero teniendo en cuenta
lo que he hecho estos
últimos dos días no es de extrañar;
anteayer, por la tarde,
iba sin rumbo fijo
por las Ramblas
cuando, de repente, el instinto,
o qué sé yo,
me hizo girar y meterme
por una de las estrechas calles
que empiezan o terminan,
según se mire,
en la Ramblas esas,
es más,
hice otra cosa aún más rara,
entré en una hamburguesería,
algo que no acostumbro a hacer nunca,
y me zampé una con queso.
Pues pasadas más de dos horas,
desde entonces y hasta el momento,
llevo haciendo viajes
de la cama al cuarto de baño
para vomitar o hacer otras cosas
más escatológicas,
estos, sin duda,
son los efectos que ha producido
en mi organismo
la ingesta de tal alimento.