Hugo Augusto
Poeta recién llegado
Voy a cambiar.
Me lo dije. Me lo digo.
Debo cambiar, ¡Hamlet!
Pues ser o no ser. No ser, siendo.
Ser, no siendo. Porque,
hoy más que nunca -más que ayer-,
estoy solo. Pregunto: ¿estoy?
No puedo valorar las sombras.
No puedo creer en quienes han muerto.
La luz se va apagando,
y queda este brillo que lo llena todo. Falso.
Ya no soy Hamlet. Perdí mi cráneo.
Hoy voy a cambiar. Me lo digo. Me lo dije.
Es sólo que. Tan solo que. ¿Qué?
Me lo dije. Me lo digo.
Debo cambiar, ¡Hamlet!
Pues ser o no ser. No ser, siendo.
Ser, no siendo. Porque,
hoy más que nunca -más que ayer-,
estoy solo. Pregunto: ¿estoy?
No puedo valorar las sombras.
No puedo creer en quienes han muerto.
La luz se va apagando,
y queda este brillo que lo llena todo. Falso.
Ya no soy Hamlet. Perdí mi cráneo.
Hoy voy a cambiar. Me lo digo. Me lo dije.
Es sólo que. Tan solo que. ¿Qué?