me siento en la barra
junto drogadictos que usan rosarios de torniquete,
padres de familia a quienes las matemáticas
nunca llegaron a resolver sus complejos de Edipo,
idealistas convertidos al pop-rock
trasplantándose sueños por la nariz,
Ratoncitos Pérez que me robaron los cordales
para comprar acciones en Colgate,
musas con tetas silvestres y pecosas
que no se acuestan con poetas de levadura,
exesposas con alas de nicotina
que prefieren cuidarse de los Virgos
si hay un Jueves y dos tequilas de por medio,
camioneros que al hombro me lloran asfalto
para luego introducirme al arte marcial
de mear en botellas
aquí espero a que venga Rick
con un y tres candelabros
y Luna como una Marilyn a la que le sobra mucho trópico y tinta
a cantarme Happy Birthday Mister President
porque estos 27
prefiero pasármelos con perfectos desconocidos
a los que le importo lo suficiente
como para empujarme a un vaso de huracanes sin hielo
con el piano de Roberto Fonseca atado al tobillo
donde al menos no estas tú y tu Polaroid
ansiosas por cagar recuerdos
aconsejándome que pose a lo Mona Lisa
si que de verdad
no se me da lo de ser feliz.
junto drogadictos que usan rosarios de torniquete,
padres de familia a quienes las matemáticas
nunca llegaron a resolver sus complejos de Edipo,
idealistas convertidos al pop-rock
trasplantándose sueños por la nariz,
Ratoncitos Pérez que me robaron los cordales
para comprar acciones en Colgate,
musas con tetas silvestres y pecosas
que no se acuestan con poetas de levadura,
exesposas con alas de nicotina
que prefieren cuidarse de los Virgos
si hay un Jueves y dos tequilas de por medio,
camioneros que al hombro me lloran asfalto
para luego introducirme al arte marcial
de mear en botellas
aquí espero a que venga Rick
con un y tres candelabros
y Luna como una Marilyn a la que le sobra mucho trópico y tinta
a cantarme Happy Birthday Mister President
porque estos 27
prefiero pasármelos con perfectos desconocidos
a los que le importo lo suficiente
como para empujarme a un vaso de huracanes sin hielo
con el piano de Roberto Fonseca atado al tobillo
donde al menos no estas tú y tu Polaroid
ansiosas por cagar recuerdos
aconsejándome que pose a lo Mona Lisa
si que de verdad
no se me da lo de ser feliz.