Harina y barro (quintetos).

Jucatohi

Poeta fiel al portal
El constante girar de la molienda
deshaciendo va en polvo el duro grano.
Es del molinero la sabia mano
que su vida deshace sin enmienda,
¿llamará el trigo al moledor, tirano?


El constante girar del recio torno
arrastra en torbellino al zafio barro
transformado ya en cántaro, ya en jarro…
¿morderá la mano que prende el horno?
¿al barrero maldecirá el cacharro?


¿Será de más justicia, por ventura,
que desconociendo el final de todo
juzguemos cual es del destino el modo
con el que nos va dando sabia hechura?
¿Más seremos necios que el necio lodo?


Aceptar no podríamos dichosos
que una mano invisible nos transforma,
hacernos a nos mismos es la norma
de hombres infatuados y vanidosos,
de trigo incomible y barro sin horma.
 
El constante girar de la molienda
deshaciendo va en polvo el duro grano.
Es del molinero la sabia mano
que su vida deshace sin enmienda,
¿llamará el trigo al moledor, tirano?


El constante girar del recio torno
arrastra en torbellino al zafio barro
transformado ya en cántaro, ya en jarro…
¿morderá la mano que prende el horno?
¿al barrero maldecirá el cacharro?


¿Será de más justicia, por ventura,
que desconociendo el final de todo
juzguemos cual es del destino el modo
con el que nos va dando sabia hechura?
¿Más seremos necios que el necio lodo?


Aceptar no podríamos dichosos
que una mano invisible nos transforma,
hacernos a nos mismos es la norma
de hombres infatuados y vanidosos,
de trigo incomible y barro sin horma.
Estimado compañero: Un poema en el que pones el dedo en el punto justo. ¿Acaso el molinero ha de pedir consejo al trigo para convertirlo en harina? ¿Acaso el alfarero solicita opinión a la vasija en su hechura? En el quinteto final das la solución que no es otra que la aceptación de la horma que se nos aplica por parte de nuestro hacedor, Él, omnisciente sabe infinitamente más.
Todo un placer haber disfrutado de esta poesía refinada y reflexiva. Y de altísima hechura. Felicidades.
Con mi saludo muy cordial.
Salvador.
 
Estimado compañero: Un poema en el que pones el dedo en el punto justo. ¿Acaso el molinero ha de pedir consejo al trigo para convertirlo en harina? ¿Acaso el alfarero solicita opinión a la vasija en su hechura? En el quinteto final das la solución que no es otra que la aceptación de la horma que se nos aplica por parte de nuestro hacedor, Él, omnisciente sabe infinitamente más.
Todo un placer haber disfrutado de esta poesía refinada y reflexiva. Y de altísima hechura. Felicidades.
Con mi saludo muy cordial.
Salvador.
Estimado Salvador, vaya por delante mi agradecimiento por tu amable comentario.
A tu reflexión sobre el contenido del poema… solo puedo añadir un amén.
Por lo demás, sinceramente, el placer ha sido mío por tu visita y por saber que te agradó. Comprendo que mi forma de escribir y mis temáticas no son al uso, lo cual hace que agradezca, aún más si cabe, tu apreciación de ellas.
Para quien, como yo, se considera un aprendiz, es un hermoso estímulo.
Gracias de nuevo y recibe el más cordial de los saludos.

Carlos.
 
El constante girar de la molienda
deshaciendo va en polvo el duro grano.
Es del molinero la sabia mano
que su vida deshace sin enmienda,
¿llamará el trigo al moledor, tirano?


El constante girar del recio torno
arrastra en torbellino al zafio barro
transformado ya en cántaro, ya en jarro…
¿morderá la mano que prende el horno?
¿al barrero maldecirá el cacharro?


¿Será de más justicia, por ventura,
que desconociendo el final de todo
juzguemos cual es del destino el modo
con el que nos va dando sabia hechura?
¿Más seremos necios que el necio lodo?


Aceptar no podríamos dichosos
que una mano invisible nos transforma,
hacernos a nos mismos es la norma
de hombres infatuados y vanidosos,
de trigo incomible y barro sin horma.

Me ha gustado mucho tu poema en quintetos, con un contenido existencial que has presentado en forma excelente, la vida es cuestión de actitud, independientemente de las situaciones que nos toque enfrentar solo podremos hacer la diferencia la forma de abordarlos, ¿lo haremos quejándonos de lo infausto de nuestro destino? ó ¿fluiremos con las circunstancias y con agradecimiento a la vida por lo que vivimos en espera de aprender de cada circunstancia con la certeza que ello nos llevara a mejores rumbos?, saludos, te felicito por tu poema.
 
El constante girar de la molienda
deshaciendo va en polvo el duro grano.
Es del molinero la sabia mano
que su vida deshace sin enmienda,
¿llamará el trigo al moledor, tirano?


El constante girar del recio torno
arrastra en torbellino al zafio barro
transformado ya en cántaro, ya en jarro…
¿morderá la mano que prende el horno?
¿al barrero maldecirá el cacharro?


¿Será de más justicia, por ventura,
que desconociendo el final de todo
juzguemos cual es del destino el modo
con el que nos va dando sabia hechura?
¿Más seremos necios que el necio lodo?


Aceptar no podríamos dichosos
que una mano invisible nos transforma,
hacernos a nos mismos es la norma
de hombres infatuados y vanidosos,
de trigo incomible y barro sin horma.
Excelentes quintetos endecasílabos, estimado Jucatohi, tienen mi Apto.
Saludos cordiales.
 
Me ha gustado mucho tu poema en quintetos, con un contenido existencial que has presentado en forma excelente, la vida es cuestión de actitud, independientemente de las situaciones que nos toque enfrentar solo podremos hacer la diferencia la forma de abordarlos, ¿lo haremos quejándonos de lo infausto de nuestro destino? ó ¿fluiremos con las circunstancias y con agradecimiento a la vida por lo que vivimos en espera de aprender de cada circunstancia con la certeza que ello nos llevara a mejores rumbos?, saludos, te felicito por tu poema.
Estimado, Arnet, en primer lugar deseo que aceptes mis disculpas por la tardanza en responder a tu amable comentario. Mientras el poema estuvo en fase de votación no pude comentar.
Tu interpretación del escrito me parece muy acertada, la aceptación conduce al aprendizaje y el aprendizaje al crecimiento. El metabolismo de nuestras circunstancias nos hace lo que somos, y solo a través de ellas podemos aprehender algo de sabiduría.
Recibe mi agradecimiento y un cordial saludo.
Carlos.
 
El constante girar de la molienda
deshaciendo va en polvo el duro grano.
Es del molinero la sabia mano
que su vida deshace sin enmienda,
¿llamará el trigo al moledor, tirano?


El constante girar del recio torno
arrastra en torbellino al zafio barro
transformado ya en cántaro, ya en jarro…
¿morderá la mano que prende el horno?
¿al barrero maldecirá el cacharro?


¿Será de más justicia, por ventura,
que desconociendo el final de todo
juzguemos cual es del destino el modo
con el que nos va dando sabia hechura?
¿Más seremos necios que el necio lodo?


Aceptar no podríamos dichosos
que una mano invisible nos transforma,
hacernos a nos mismos es la norma
de hombres infatuados y vanidosos,
de trigo incomible y barro sin horma.
sapiencia en los versos amigo, metáfora del hombre, la codicia y la sencillez del mundo...
poema digno de aplausos!!
 

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