prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
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[TD="colspan: 2"]Mientras la sangre de mi madre se vuelve más espesa
su corazón es una Harley Davidson que viaja por los desiertos
asustando buitres que se alimentan de cadáveres del sol.
Hace poco que descubro la estridencia de su vejez, los deseos
de frenar con neumáticos hechos de pan caliente,
el diseño espectral de la agresión del parto en una sonrisa llena de imposibilidades.
Nunca me lo ha dicho, sorprendí el dolor
de aquellas mis mordidas en el vientre,
de aquellas mis palabras de tallo roto
y del sueño de taladro que iba a percutir la telaraña
donde estaba preso junto a los ángeles de la miseria
esperando que la luz voraz inserte su aguja hasta el núcleo de la desesperanza
del que siempre uno nace.
Para qué necesitas una Harley Davidson si tienes madre, me preguntan los indios
que venden el cabello de sus hijas
y las zorras turbias que duermen bajo mis uñas
empiezan a morder un poema.
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su corazón es una Harley Davidson que viaja por los desiertos
asustando buitres que se alimentan de cadáveres del sol.
Hace poco que descubro la estridencia de su vejez, los deseos
de frenar con neumáticos hechos de pan caliente,
el diseño espectral de la agresión del parto en una sonrisa llena de imposibilidades.
Nunca me lo ha dicho, sorprendí el dolor
de aquellas mis mordidas en el vientre,
de aquellas mis palabras de tallo roto
y del sueño de taladro que iba a percutir la telaraña
donde estaba preso junto a los ángeles de la miseria
esperando que la luz voraz inserte su aguja hasta el núcleo de la desesperanza
del que siempre uno nace.
Para qué necesitas una Harley Davidson si tienes madre, me preguntan los indios
que venden el cabello de sus hijas
y las zorras turbias que duermen bajo mis uñas
empiezan a morder un poema.
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