Karina Cuadros
Poeta recién llegado
Era todo y era nada,
era cielo, era infierno,
era sol , era invierno;
Era como una primavera helada.
Así era este amor prohibido
que entre sábanas se escondía,
era como un espía
que mis secretos oía.
Era un silencio extraño,
lleno de melancolía,
era como la noche,
o quizás como el día.
Así era nuestra historia,
sin comienzo, sin final;
Y no se pudo continuar
por las reglas del juego,
esas reglas lo prohibían.
Quizás en otra vida,
después de la mismísima muerte,
quizás ahí pueda verte
y colocar tu mano con la mía.
Después de esta vida
podré empezar a quererte,
como te quise aquel día,
como te querré hasta la muerte.
era cielo, era infierno,
era sol , era invierno;
Era como una primavera helada.
Así era este amor prohibido
que entre sábanas se escondía,
era como un espía
que mis secretos oía.
Era un silencio extraño,
lleno de melancolía,
era como la noche,
o quizás como el día.
Así era nuestra historia,
sin comienzo, sin final;
Y no se pudo continuar
por las reglas del juego,
esas reglas lo prohibían.
Quizás en otra vida,
después de la mismísima muerte,
quizás ahí pueda verte
y colocar tu mano con la mía.
Después de esta vida
podré empezar a quererte,
como te quise aquel día,
como te querré hasta la muerte.