Si la vida es lo que alguna vez imaginaste.
Aquello que el tiempo permitió olvidar.
Preguntas y respuestas,
como en un juego de Scrabel,
que tanto te gustaba jugar.
Ya no eres aquel niño,
que no pensaba en el tiempo.
Ya no somos lo que fuimos.
Ni la ínfima parte de ese sueño.
Es verdad que cada noche,
cuando apoyo la cabeza en la almohada,
me pesan mas los recuerdos,
que el peso propio de los sueños.
Hasta los sueños se acaban, poeta!
Se gastan.
Se duermen,
de cansados.
Un día te prometo,
volveré a escribirte una poesía.
Que cuente como la vida,
pasó sin darse cuenta.
Entre miles de personas sin historia.
Sin noches.
Sin palabras.
Levanto la copa y brindo,
por las flores que crecen en tristes balcones.
Por los pájaros que cantan en jaulas oxidadas.
Y a pesar de todo,
viven.
Aquello que el tiempo permitió olvidar.
Preguntas y respuestas,
como en un juego de Scrabel,
que tanto te gustaba jugar.
Ya no eres aquel niño,
que no pensaba en el tiempo.
Ya no somos lo que fuimos.
Ni la ínfima parte de ese sueño.
Es verdad que cada noche,
cuando apoyo la cabeza en la almohada,
me pesan mas los recuerdos,
que el peso propio de los sueños.
Hasta los sueños se acaban, poeta!
Se gastan.
Se duermen,
de cansados.
Un día te prometo,
volveré a escribirte una poesía.
Que cuente como la vida,
pasó sin darse cuenta.
Entre miles de personas sin historia.
Sin noches.
Sin palabras.
Levanto la copa y brindo,
por las flores que crecen en tristes balcones.
Por los pájaros que cantan en jaulas oxidadas.
Y a pesar de todo,
viven.
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