Carlosapp
Poeta recién llegado
Hasta que caiga el sol
En la banca de un parque y bajo la luz de un farol,
como siempre al anochecer,
con una sonrisa dice adiós al sol,
y espera con paciencia, verla aparecer.
En parejas vuelan las aves buscando su nido,
Él vuelve a sonreír y continúa su espera,
su corazón hoy ha rejuvenecido,
por un milagro de la primavera.
De pronto, en medio de la noche oscura,
todo se ilumina, si!...es ella,
la que aguarda con ternura,
la novia de blanco, su linda estrella.
Extiende sus brazos y la llena de caricias,
que soñaba darle en el altar una mañana,
pero en la iglesia se escuchó la noticia,
¡La novia ha muerto!, cantaron las campanas.
La abraza y le promete que un día,
tomara su mano, esta vez frente a Dios,
y dirán el si, que aquella vez los uniría,
y que ahora el cielo será para los dos.
Quizás sea locura, no lo entendería el mundo,
pero al apagarse la luz de aquel farol,
cuando llega la mañana aquel triste vagabundo,
pide a Dios verla nuevamente, cuando caiga el sol.
En la banca de un parque y bajo la luz de un farol,
como siempre al anochecer,
con una sonrisa dice adiós al sol,
y espera con paciencia, verla aparecer.
En parejas vuelan las aves buscando su nido,
Él vuelve a sonreír y continúa su espera,
su corazón hoy ha rejuvenecido,
por un milagro de la primavera.
De pronto, en medio de la noche oscura,
todo se ilumina, si!...es ella,
la que aguarda con ternura,
la novia de blanco, su linda estrella.
Extiende sus brazos y la llena de caricias,
que soñaba darle en el altar una mañana,
pero en la iglesia se escuchó la noticia,
¡La novia ha muerto!, cantaron las campanas.
La abraza y le promete que un día,
tomara su mano, esta vez frente a Dios,
y dirán el si, que aquella vez los uniría,
y que ahora el cielo será para los dos.
Quizás sea locura, no lo entendería el mundo,
pero al apagarse la luz de aquel farol,
cuando llega la mañana aquel triste vagabundo,
pide a Dios verla nuevamente, cuando caiga el sol.