Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vivir por los demás, es no vivir,
que no te saluden las malas lenguas
y que no te inviten a discutir
un viaje submarino de cien mil leguas.
La profecía de mis sueños tiene pesadillas,
los batallones de Napoleón se rebelaron,
profeticé un océano de mágicas semillas
que por falta de fe, nunca germinaron.
Un placer pasar por acá y saludarte,
¿sabías que los familiares también mienten?,
les ofrecí una taza de café con arte
y fueron a hablar de mí, y no lo sienten.
Maldije tres generaciones sin apellido,
me senté a esperar fuera de casa
la profecía del caballero herido
que va a juicio y no sabe qué pasa.
De cuatro patas, se mete el equipo entero
con un cinco, cuatro, dos en ofensiva,
en mi adolescencia era un simple cero
y hoy el mensajero ideal de una diva.
Maldije tres generaciones sin nombre,
aposté un beso a que me perdía
en medio del mar sin que me sobre
ni un grano de arena, ¡vaya suerte la mía!.
que no te saluden las malas lenguas
y que no te inviten a discutir
un viaje submarino de cien mil leguas.
La profecía de mis sueños tiene pesadillas,
los batallones de Napoleón se rebelaron,
profeticé un océano de mágicas semillas
que por falta de fe, nunca germinaron.
Un placer pasar por acá y saludarte,
¿sabías que los familiares también mienten?,
les ofrecí una taza de café con arte
y fueron a hablar de mí, y no lo sienten.
Maldije tres generaciones sin apellido,
me senté a esperar fuera de casa
la profecía del caballero herido
que va a juicio y no sabe qué pasa.
De cuatro patas, se mete el equipo entero
con un cinco, cuatro, dos en ofensiva,
en mi adolescencia era un simple cero
y hoy el mensajero ideal de una diva.
Maldije tres generaciones sin nombre,
aposté un beso a que me perdía
en medio del mar sin que me sobre
ni un grano de arena, ¡vaya suerte la mía!.