Corpse
Poeta fiel al portal
Hay días en que mi condición no es perfecta
hay días que soy abyecto
hay días en que mis ojos mojan mi mano
hay días en que la soledad llega como una cofradía en mi corazón
hay días en que mis enigmas me hacen este hombre irreverente
hay días en que la brisa de la noche cobija mi camino
hay días en que todo se vuelve confuso
hay días en que deseo hablar con aquella mujer que me hizo llorar
hay días en que desearía ser diferente
hay días que suelen ser tan aburridos como yo...
Hay días... En que mis propios demonios hacen de las suyas
y triste corazón desmayado en rabia no sabe si llorar o reír,
dicha mía es la de mirar el opiáceo de la luna cubierta de aquel obsceno desdén.
Como deseo aquella caricia infantil de una madre ausente
de una esposa fugada,
pero todo es tan banal que ni una lisonja de mi mismo hará un fénix de mí,
hoy no tendré cuidado de dejar que mis ataduras revienten
ni que mis prejuicios mermen este corazón idiota
que deseoso de aquel beso ardiente que rasgue mis emociones,
aquel beso que sangre la boca mía que gélida esta,
ese beso que sepa a mar y se comporte como tal,
deseo tanto eso con alevosía,
letal es la soledad mía que revienta esta alma muerta,
deseo aquel pecado original
aquel que discurre de la realidad de lo claustrito.
¿Que hacer en caso de un beso incendiario?,
¿correr, discernir entre lo sano o lo insano?,
tengo un sin fin de razones para no volver a amar,
tengo razones para odiarte...
Viento nocturno, lleva esta estúpida oda con tu hermosa frescura,
llévatelo todo, no dejes letra alguna sin que el manto tuyo lo cobije.
Este amor, esta necesidad de regalar mi luna y sentir el regalo de estrellas,
pero me gusta la soledad
me gusta mi locura porque me hace yo,
tengo miedo de enamorarme porque me voy
tengo miedo de mí
tengo miedo de que la soledad alcance su objetivo en mí.
Amo la naturaleza
amo a los niños que son fuente de ejemplo,
tengo miedo a conocer mi realidad,
aislado sigo en esta oscura realidad que es solo un día más.