Mentiras, mi simpático amigo, todo mentiras. Y lo de la bomba atómica la mentira más grande del mundo. Aunque la mosca sigue zumbando detrás de la oreja. Algo de sumo peligro deben tener consigo. Pero no tanto según la importancia que se les ha dado. Y eso de no dejar que otros lo fabriquen, un atentado craso y sumarial contra la soberanía de las naciones.