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He decidido dejar libre mi soledad.
sacudiré el árbol del olvido y sus memorias,
en el jardín de mi alma sus raíces ya no estarán,
nunca más el paisaje de mi vida, se pintara de oquedad.
He decidido dejar libre mi risa.
que brote espontánea como el sol de primavera,
sus rayos sean portadores del eco de mi retozo,
para sentir en el viento,como retumba mi felicidad.
He decidido dejar libre mi soledad.
que vuele autónoma por tierras despobladas,
para dejar en ella millones de lágrimas lloradas,
y mis crisoles nuevamente tengan el brillo de la alborada.
He decidido dejar libre mi tristeza.
poniendo alas a mi desconsuelo la dejare partir,
desglosándome de ella en una tarde de invierno,
observare en silencio como desaparece mi averno.
He decidido dejar libre mi soledad.
enmancipación a mis oídos yo les daré,
para que escuchen palabras que tanto les negué oír
para que mis tímpanos retengan, lo que tantas veces negué.
He decidido dejar libre mi corazón.
mi nostalgia vetaba sus hermosos latidos,
que encerrado en recuerdos ignoraba su derecho,
a palpitar impetuoso ante la llegada de un nuevo amor.
He decidido dejar libres mis labios.
sellados han vivido sintiendo cruel tortura,
careciendo a diario de nuevas y apasionadas ambrosías,
ávidos por responder cada beso, con ansiada locura.
He decidido dejar libres mis lisonjas.
cansadas de buscar calidez en mi lecho,
entre sus sabanas solo habita un gélido invierno,
extraviándose mis caricias en su fría y presente oquedad.
He decidido dejar libre mi mirada.
dicen que los ojos son los espejos del alma,
que su transparencia sea el mudo mensaje que he de enviar,
a esta cruel compañera llamada... ¡soledad!
el corazón tiene muchos impulsos, grato leerlaHe decidido dejar libre mi soledad.
sacudiré el árbol del olvido y sus memorias,
en el jardín de mi alma sus raíces ya no estarán,
nunca más el paisaje de mi vida, se pintara de oquedad.
He decidido dejar libre mi risa.
que brote espontánea como el sol de primavera,
sus rayos sean portadores del eco de mi retozo,
para sentir en el viento,como retumba mi felicidad.
He decidido dejar libre mi soledad.
que vuele autónoma por tierras despobladas,
para dejar en ella millones de lágrimas lloradas,
y mis crisoles nuevamente tengan el brillo de la alborada.
He decidido dejar libre mi tristeza.
poniendo alas a mi desconsuelo la dejare partir,
desglosándome de ella en una tarde de invierno,
observare en silencio como desaparece mi averno.
He decidido dejar libre mi soledad.
enmancipación a mis oídos yo les daré,
para que escuchen palabras que tanto les negué oír
para que mis tímpanos retengan, lo que tantas veces negué.
He decidido dejar libre mi corazón.
mi nostalgia vetaba sus hermosos latidos,
que encerrado en recuerdos ignoraba su derecho,
a palpitar impetuoso ante la llegada de un nuevo amor.
He decidido dejar libres mis labios.
sellados han vivido sintiendo cruel tortura,
careciendo a diario de nuevas y apasionadas ambrosías,
ávidos por responder cada beso, con ansiada locura.
He decidido dejar libres mis lisonjas.
cansadas de buscar calidez en mi lecho,
entre sus sabanas solo habita un gélido invierno,
extraviándose mis caricias en su fría y presente oquedad.
He decidido dejar libre mi mirada.
dicen que los ojos son los espejos del alma,
que su transparencia sea el mudo mensaje que he de enviar,
a esta cruel compañera llamada... ¡soledad!
He decidido dejar libre mi soledad.
sacudiré el árbol del olvido y sus memorias,
en el jardín de mi alma sus raíces ya no estarán,
nunca más el paisaje de mi vida, se pintara de oquedad.
He decidido dejar libre mi risa.
que brote espontánea como el sol de primavera,
sus rayos sean portadores del eco de mi retozo,
para sentir en el viento,como retumba mi felicidad.
He decidido dejar libre mi soledad.
que vuele autónoma por tierras despobladas,
para dejar en ella millones de lágrimas lloradas,
y mis crisoles nuevamente tengan el brillo de la alborada.
He decidido dejar libre mi tristeza.
poniendo alas a mi desconsuelo la dejare partir,
desglosándome de ella en una tarde de invierno,
observare en silencio como desaparece mi averno.
He decidido dejar libre mi soledad.
enmancipación a mis oídos yo les daré,
para que escuchen palabras que tanto les negué oír
para que mis tímpanos retengan, lo que tantas veces negué.
He decidido dejar libre mi corazón.
mi nostalgia vetaba sus hermosos latidos,
que encerrado en recuerdos ignoraba su derecho,
a palpitar impetuoso ante la llegada de un nuevo amor.
He decidido dejar libres mis labios.
sellados han vivido sintiendo cruel tortura,
careciendo a diario de nuevas y apasionadas ambrosías,
ávidos por responder cada beso, con ansiada locura.
He decidido dejar libres mis lisonjas.
cansadas de buscar calidez en mi lecho,
entre sus sabanas solo habita un gélido invierno,
extraviándose mis caricias en su fría y presente oquedad.
He decidido dejar libre mi mirada.
dicen que los ojos son los espejos del alma,
que su transparencia sea el mudo mensaje que he de enviar,
a esta cruel compañera llamada... ¡soledad!
Me sumerjo en esos jardines del alma que hay que cuidar.He decidido dejar libre mi soledad.
sacudiré el árbol del olvido y sus memorias,
en el jardín de mi alma sus raíces ya no estarán,
nunca más el paisaje de mi vida, se pintara de oquedad.
He decidido dejar libre mi risa.
que brote espontánea como el sol de primavera,
sus rayos sean portadores del eco de mi retozo,
para sentir en el viento,como retumba mi felicidad.
He decidido dejar libre mi soledad.
que vuele autónoma por tierras despobladas,
para dejar en ella millones de lágrimas lloradas,
y mis crisoles nuevamente tengan el brillo de la alborada.
He decidido dejar libre mi tristeza.
poniendo alas a mi desconsuelo la dejare partir,
desglosándome de ella en una tarde de invierno,
observare en silencio como desaparece mi averno.
He decidido dejar libre mi soledad.
enmancipación a mis oídos yo les daré,
para que escuchen palabras que tanto les negué oír
para que mis tímpanos retengan, lo que tantas veces negué.
He decidido dejar libre mi corazón.
mi nostalgia vetaba sus hermosos latidos,
que encerrado en recuerdos ignoraba su derecho,
a palpitar impetuoso ante la llegada de un nuevo amor.
He decidido dejar libres mis labios.
sellados han vivido sintiendo cruel tortura,
careciendo a diario de nuevas y apasionadas ambrosías,
ávidos por responder cada beso, con ansiada locura.
He decidido dejar libres mis lisonjas.
cansadas de buscar calidez en mi lecho,
entre sus sabanas solo habita un gélido invierno,
extraviándose mis caricias en su fría y presente oquedad.
He decidido dejar libre mi mirada.
dicen que los ojos son los espejos del alma,
que su transparencia sea el mudo mensaje que he de enviar,
a esta cruel compañera llamada... ¡soledad!
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