myriam stella
Poeta fiel al portal
He matado
He matado
Ayer mate el dolor, mate la tristeza, la angustia,
la nostalgia invencible de tu presencia,
he matado el llanto, el rencor y la desilusión
les clave el puñal de la indiferencia,
están tendidos en el laberinto interminable
de la conciencia, allí yacen desangrándose, ya no tienen fuerza
los enterraré en el bosque de mis sueños olvidados.
No quiero volver a verlos, el arma que utilicé es tan pequeña
pero aguda y mortal, es tan poderosa que
estos sentimientos que parecían invencibles
desfallecieron tan solo con una sonrisa y una palabra. Viviré,
viviré para ser feliz, para plantar una rosa en mi corazón,
para cantar en la mañana cuando el sol regale su calor.
viviré sembrando abrazos a la luna, al niño y al anciano
nada vale la pena, nadie que hace sufrir merece una lágrima
o un desvelo, pero si vale la pena soñar que el mañana brillará
trayendo con el viento la eterna felicidad.
He matado
Ayer mate el dolor, mate la tristeza, la angustia,
la nostalgia invencible de tu presencia,
he matado el llanto, el rencor y la desilusión
les clave el puñal de la indiferencia,
están tendidos en el laberinto interminable
de la conciencia, allí yacen desangrándose, ya no tienen fuerza
los enterraré en el bosque de mis sueños olvidados.
No quiero volver a verlos, el arma que utilicé es tan pequeña
pero aguda y mortal, es tan poderosa que
estos sentimientos que parecían invencibles
desfallecieron tan solo con una sonrisa y una palabra. Viviré,
viviré para ser feliz, para plantar una rosa en mi corazón,
para cantar en la mañana cuando el sol regale su calor.
viviré sembrando abrazos a la luna, al niño y al anciano
nada vale la pena, nadie que hace sufrir merece una lágrima
o un desvelo, pero si vale la pena soñar que el mañana brillará
trayendo con el viento la eterna felicidad.