lluviadeabril
lluvia & rain
He perdido la razón,
sin querer yo le extraviado.
La busque ya en el colchón,
pero aún no le encontrado.
¿Que se iría sin avisar?
¡Ay!
Me acabo de acordar
que no te quedaste anoche y
que te fuiste sin cenar.
Despreocupa,
no es reproche y
no te pido que vuelvas.
Si es lo que temes,
no temas.
Pues, ya no eres mi tipo
al que busco,
no es tan brusco.
¡Además, tú tienes hipo!
Solo busco la razón.
No quiero ya equivocarme
sacudiendo ese colchón,
cocinado un salchichón
para un tonto que no vale
y no sabe acariciarme.
¡Ay, si, si la razón!
Donde iré ahora a buscarle.
No la encuentro, ni la escondo
y mejor descombro un poco
mientras que me rasco el coco.
¡Ah, ya se, debajo de la almohada!
No, no estaba, que caramba.
Espero encontrarla en lo
que tiendo la cama,
más no podría yo buscarle ya
estoy perdiendo la calma.
Ya comienzo a hacer memoria,
pienso bien, ya me he acordado
pues aquí siempre había estado
y empaquetada le encontrado.
¡Que imprudente, no le he usado!
Ahora mismo yo la estreno y
ya tiro al escusado el recuerdo
de ese tonto, ese hipado despistado.
El, ni un beso me ha dejado,
pues corrió anoche asustado
por el salchichón quemado.
sin querer yo le extraviado.
La busque ya en el colchón,
pero aún no le encontrado.
¿Que se iría sin avisar?
¡Ay!
Me acabo de acordar
que no te quedaste anoche y
que te fuiste sin cenar.
Despreocupa,
no es reproche y
no te pido que vuelvas.
Si es lo que temes,
no temas.
Pues, ya no eres mi tipo
al que busco,
no es tan brusco.
¡Además, tú tienes hipo!
Solo busco la razón.
No quiero ya equivocarme
sacudiendo ese colchón,
cocinado un salchichón
para un tonto que no vale
y no sabe acariciarme.
¡Ay, si, si la razón!
Donde iré ahora a buscarle.
No la encuentro, ni la escondo
y mejor descombro un poco
mientras que me rasco el coco.
¡Ah, ya se, debajo de la almohada!
No, no estaba, que caramba.
Espero encontrarla en lo
que tiendo la cama,
más no podría yo buscarle ya
estoy perdiendo la calma.
Ya comienzo a hacer memoria,
pienso bien, ya me he acordado
pues aquí siempre había estado
y empaquetada le encontrado.
¡Que imprudente, no le he usado!
Ahora mismo yo la estreno y
ya tiro al escusado el recuerdo
de ese tonto, ese hipado despistado.
El, ni un beso me ha dejado,
pues corrió anoche asustado
por el salchichón quemado.
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