Évano
Libre, sin dioses.
Después de tantas décadas luce como nunca.
Han pintado fachadas y balcones,
las aceras están a ras de las calles,
para que los abuelos y las sillas
de ruedas circulen fácilmente.
En todas ellas, largas y profundas jardineras
de hierro oxidado muestran flores
que nadie roba.
No hay coches aparcados en las ahora
calles peatonales.
No son ni las diez de la noche y no corre
nadie por el barrio;
no se oyen
ruidos
gritos
teles
peleas.
Los cuatro bares que quedaron
están cerrados.
No hay drogatas en la esquina,
moros cuchicheando,
ni negros ni rumanos ni gitanos
no hay niños jugando al centinela
al ajo duro a la pelota cromos lima
churromediamangamangotero
adivinaloquetengoenelpuchero.
Jamás imaginé que esta crisis
sería tan desoladora,
tan asoladora.
Han pintado fachadas y balcones,
las aceras están a ras de las calles,
para que los abuelos y las sillas
de ruedas circulen fácilmente.
En todas ellas, largas y profundas jardineras
de hierro oxidado muestran flores
que nadie roba.
No hay coches aparcados en las ahora
calles peatonales.
No son ni las diez de la noche y no corre
nadie por el barrio;
no se oyen
ruidos
gritos
teles
peleas.
Los cuatro bares que quedaron
están cerrados.
No hay drogatas en la esquina,
moros cuchicheando,
ni negros ni rumanos ni gitanos
no hay niños jugando al centinela
al ajo duro a la pelota cromos lima
churromediamangamangotero
adivinaloquetengoenelpuchero.
Jamás imaginé que esta crisis
sería tan desoladora,
tan asoladora.