Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Del sueño
salitre del viejo
mar que me penetra.
De espumosa locura
invertebrada que me
desnuda en esa mansa playa del mundo.
Azul infancia
me adorno de presencia
En el vasto páramo de una sala de espera, donde las aulagas de los enfermos,
aparecen movidas por el viento de sus corazones
pidiendo comprender el abismo interrogante al que nos lanzan las pasiones.
Y esa playa me contesta:
Que , sólo medramos por la sensibilidad que perpetra nuestras voluntades en la pasión sentida .
Y disfrutada plenamente,
en los arroyos que nos construyen de hedonismo.
salitre del viejo
mar que me penetra.
De espumosa locura
invertebrada que me
desnuda en esa mansa playa del mundo.
Azul infancia
me adorno de presencia
En el vasto páramo de una sala de espera, donde las aulagas de los enfermos,
aparecen movidas por el viento de sus corazones
pidiendo comprender el abismo interrogante al que nos lanzan las pasiones.
Y esa playa me contesta:
Que , sólo medramos por la sensibilidad que perpetra nuestras voluntades en la pasión sentida .
Y disfrutada plenamente,
en los arroyos que nos construyen de hedonismo.