Imagén web (philippe Faraut)
HEMBRA DE BARRO- III
Te hiciste breñal en el cielo
preciosa mujer de tormentos
hembra de barro que dejaste
un cáliz de fuego en mis venas.
De afanes resbala el torso de la tarde
que se escurre entre los recodos
de un celeste vitral.
A mis ojos, vuelo de pájaros, sombras,
y entre la vendimia gozosa
la fina paz de tus palabras
que me abrazan con adolescentes ríos
que se desangran en mi boca.
Tus palabras llevan primaveras en su sino; la mirada
de tus ojos bebe la sombra ebria
de mis versos curvados en la mañana,
como el tiempo que se ha hecho
en tus manos, abisales de luz.
Desde que te fuiste escribo en filacterias tu nombre,
tu nombre que llevo por doquier...gotas sudorosas de silencio
que corren por los sutiles patios de mi alma.
Mi faz nocturna
es un rictus moreno
que sobrevive a un otoño sin luz.
Aquí vivo y aquí muero… y siempre muero
mecido por tu silencio.
En los vellos de la perfecta aurora dibujo
tu andar de gacela, tus labios tímidos
que puedo contemplar desde mi ventana.
Persigo de las mariposas el fonema
dibujado en tu risa
porque tú eres la flama del cielo
que me alumbra y me quema de otra manera.
Amor, amor……..tengo los ojos oscuros
desde que te fuiste
desde que nació la penumbra
en los cráneos de la ciudad
desde que me dejaste
una piedra de agua en mi garganta,
desde que lloraron enervadas flores
al atardecer.
Eban
Febrero,2019
preciosa mujer de tormentos
hembra de barro que dejaste
un cáliz de fuego en mis venas.
De afanes resbala el torso de la tarde
que se escurre entre los recodos
de un celeste vitral.
A mis ojos, vuelo de pájaros, sombras,
y entre la vendimia gozosa
la fina paz de tus palabras
que me abrazan con adolescentes ríos
que se desangran en mi boca.
Tus palabras llevan primaveras en su sino; la mirada
de tus ojos bebe la sombra ebria
de mis versos curvados en la mañana,
como el tiempo que se ha hecho
en tus manos, abisales de luz.
Desde que te fuiste escribo en filacterias tu nombre,
tu nombre que llevo por doquier...gotas sudorosas de silencio
que corren por los sutiles patios de mi alma.
Mi faz nocturna
es un rictus moreno
que sobrevive a un otoño sin luz.
Aquí vivo y aquí muero… y siempre muero
mecido por tu silencio.
En los vellos de la perfecta aurora dibujo
tu andar de gacela, tus labios tímidos
que puedo contemplar desde mi ventana.
Persigo de las mariposas el fonema
dibujado en tu risa
porque tú eres la flama del cielo
que me alumbra y me quema de otra manera.
Amor, amor……..tengo los ojos oscuros
desde que te fuiste
desde que nació la penumbra
en los cráneos de la ciudad
desde que me dejaste
una piedra de agua en mi garganta,
desde que lloraron enervadas flores
al atardecer.
Eban
Febrero,2019
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