Ondeas el cigarro como si fuese una bandera,
como si su humo fuesen las arandelas de un cuaderno,
como si en él estuviese tu viaje, tu búsqueda,
porque en todos los oficios se fuma.
Y son tus sucios dientes, jornalero,
la marca de una clase, las herraduras de un caballo,
el rojo de los callos que tan orgulloso portas,
los doce trabajos de Heracles por poder comer un mes más.
Tenemos solo la voz que dar por lucha,
el verso y no el contrato, el cuchillo y no la herida,
lograremos al fin el jardín de las mil flores
donde a todas nos abonen por igual.
como si su humo fuesen las arandelas de un cuaderno,
como si en él estuviese tu viaje, tu búsqueda,
porque en todos los oficios se fuma.
Y son tus sucios dientes, jornalero,
la marca de una clase, las herraduras de un caballo,
el rojo de los callos que tan orgulloso portas,
los doce trabajos de Heracles por poder comer un mes más.
Tenemos solo la voz que dar por lucha,
el verso y no el contrato, el cuchillo y no la herida,
lograremos al fin el jardín de las mil flores
donde a todas nos abonen por igual.