Herederos del legado

benignorod

Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
 
Última edición:
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
La vida germina en este universo que nos han dejado con la belleza creadora de nuestra madre aunque hagamos lo imposible por matarla, maravilloso poema, saludos Alex
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela

Y como herederos de tanta belleza y fertilidad deberíamos saber mantenerla y cuidarla, aunque ya ves que hacemos todo lo posible para destruirla.
Un buen poema esperanzador nos dejas, amigo Benigno.

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Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
Nuestros herederos, la vida quiera que les dejemos un buen legado.
Se pasea nostalgia entre tus versos, entre hermosas imágenes que
hablan de ayeres y de ilusiones presentes. Esas que se hacen esquivas,
pero sólo de rogadas, les gusta ser insistidas. Igual tiene tu poema
la belleza del romanticismo y mientras exista ese gran regalo de tu
talento, la ilusión a lo que sea mejor, sigue viva. Mantenla viva. Es deber
porque nosotros estamos vivos. Me gustó mucha recrearme en tus
metáforas, Beni. Buenas noches. Quiero que estés bien. Lo mejor posible.
Un abrazo.
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela

Estimado Benigno:

Un placer corresponder a tu visita con la mía. Gracias por el disfrute que me representan tus versos armoniosos y dulces, pletóricos de un poeta que ama la libertad en su vuelo,
y deslumbra con su anhelo mirando al cielo ... de cara al sol.
¡Viva Venezuela ... Viva México!
Anthua62
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
No es nuestro, es de la humanidad.
Bello alegato.
Saludos.

Jazmín
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela

Muy emotivo, se define así, "con alma".
Es un gusto pasar, saludos cordiales poeta.
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
Este es un canto de esperanza
que me ha encantado leer
me gustaría salir de la pesadilla
y vivir el canto de tu pluma
y recoger los frutos
que de buen hacer cosechemos
pero la realidad es tan cruel
que hay que trabajar duro para lograrlo.
Sin duda que con empeño los rumbos se pueden corregir,
un fuerte abrazo y mi felicitación por tu obra, muy a mi gusto,
con todo respeto,

ligiA
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
Bella la entonación de tus letras querido amigo.
Y lo somos ciertamente y cuánto hemos hecho para conservarlo? Cuánto empeño en nuestra acción diaria va dirigida a realzar nuestro premio? Cuánto pagaremos o estamos pagando por tantos errores?

Un abrazo inmenso y gracias por miles por compartir esta joya poética...
Camelia
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela
Tu poesía es un contundente y sustancial legado. Saludos cordiales, Benigno.
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela

Versos que llaman a la esperanza siempre y cuando sepamos conservarlo.
Un placer disfrutar de tan bello sentimiento.
Cordial saludo Benigno
 
Entre ríos y riachuelos,
entre el azul del cielo y el mar,
y en la noche taciturno
sale un lucero a caminar.

Se alimenta el imaginario
y la musa alborota la imaginación;
el papel en blanco se emociona
emerge un manantial cristalino,
donde el murmullo habla
y las palabras cobran voz.

Un suspiro en cada ser,
vibra la energía en su interior
refleja el espejo de su entorno,
un universo que fluye en armonía
como el vuelo de las aves
en su trinar… viajando en sintonía.

Un canto suspira en los versos
para vivir en la poesía;
la flama de la esperanza
viaja mirando el paisaje
donde va creciendo el bosque,
y en el mar de los sueños
se refugia en la bondad...
Peregrino en el tiempo
visita ignotos lugares,
anidando en su alma
el espíritu de paz y libertad.

En el fruto del tiempo
se contempla el jardín de la vida,
un amor que se ha sembrado
en cada pétalo de la flor,
vibrante semilla de juventud
herederos del legado.


Benigno Rodríguez
Venezuela

Solo en el tiempo cosecharas los frutos sembrados.
Ya tienes tus legados en la poesía que transmiten pasiones y alegrías.
Gracias por compartir y la invitación.-http://www.mundopoesia.com/foros/temas/yo-te-libero-soneto.661503/
 

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