Tempestades de palabras,
lluvias de pesares,
injurias silenciosas,
reclaman tu justicia
y tu presencia,
ver tu rostro.
Pero nadie ve tu rostro
y vive.
Nadie que se atreva
a desafiarte.
Te apiadas a veces
y otras duermes,
el sueño eterno
de los que solo sueñan.
Profecías incumplidas,
inacabados textos
de palabras vacías.
Y el mundo,
¡Ah del mundo!
que sigue girando eternamente.
Sin rumbo.
lluvias de pesares,
injurias silenciosas,
reclaman tu justicia
y tu presencia,
ver tu rostro.
Pero nadie ve tu rostro
y vive.
Nadie que se atreva
a desafiarte.
Te apiadas a veces
y otras duermes,
el sueño eterno
de los que solo sueñan.
Profecías incumplidas,
inacabados textos
de palabras vacías.
Y el mundo,
¡Ah del mundo!
que sigue girando eternamente.
Sin rumbo.