Marvic
Poeta recién llegado
Hermano, cierra ese libro,
cuelga el teléfono,
ponle pausa a tu codicia,
cubre con lienzo tu estatus social.
Hermano, baja de tu trono,
-no te invito a mendigar-
observa el entorno que te rodea
y pon tus pies sobre la tierra,
¡nos formamos con la misma arcilla!
¿Por qué olvidas que eres mortal?
No margines mis derechos
la naturaleza nos los concede por igual.
Hermano, sacúdete el orgullo,
desempolva tu humildad,
no permitas que los bienes materiales
empañen los ojos generosos de tu alma;
la vanidad no te hará feliz…
Hermano, viste a tu inteligencia de sabiduría,
busca la verdad de las apariencias,
escucha el silencio de los pasos del tiempo,
libérate de la esclavitud del egoísmo.
Hermano, no somos perfectos
y no valemos más, ni menos uno del otro,
obedecemos del cosmos las mismas leyes,
valorémonos y guardémonos respeto.
cuelga el teléfono,
ponle pausa a tu codicia,
cubre con lienzo tu estatus social.
Hermano, baja de tu trono,
-no te invito a mendigar-
observa el entorno que te rodea
y pon tus pies sobre la tierra,
¡nos formamos con la misma arcilla!
¿Por qué olvidas que eres mortal?
No margines mis derechos
la naturaleza nos los concede por igual.
Hermano, sacúdete el orgullo,
desempolva tu humildad,
no permitas que los bienes materiales
empañen los ojos generosos de tu alma;
la vanidad no te hará feliz…
Hermano, viste a tu inteligencia de sabiduría,
busca la verdad de las apariencias,
escucha el silencio de los pasos del tiempo,
libérate de la esclavitud del egoísmo.
Hermano, no somos perfectos
y no valemos más, ni menos uno del otro,
obedecemos del cosmos las mismas leyes,
valorémonos y guardémonos respeto.