Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hermano de tu risa y de tu llanto,
ombligo de tu carne y de la mía,
milagro de querer más todavía
que llenes de milagro cuanto canto.
Hermano en la ilusión y en el espanto,
en negro funeral o romería,
hermano de tu voz y tu afonía,
hermano cuando caigo y me levanto.
Igual que el corazón late en mi pecho
perenne está tu luz en mi ventana
por si en la oscuridad vuelvo maltrecho.
Le pones cascabel a la mañana
haciendo del luchar tu gran derecho…
por eso a tal virtud la llamo Juana.
ombligo de tu carne y de la mía,
milagro de querer más todavía
que llenes de milagro cuanto canto.
Hermano en la ilusión y en el espanto,
en negro funeral o romería,
hermano de tu voz y tu afonía,
hermano cuando caigo y me levanto.
Igual que el corazón late en mi pecho
perenne está tu luz en mi ventana
por si en la oscuridad vuelvo maltrecho.
Le pones cascabel a la mañana
haciendo del luchar tu gran derecho…
por eso a tal virtud la llamo Juana.