vronte
Poeta infiel al portal
Heroica Erótica.
Confeccionas febrilmente poesía de cariz erótico
Esclava a un hambre inconsumible
Por caricias y palabras atrevidas…
Que retuerzan vuestro cuerpo y lo revivan
Quieres el orgasmo de la vida, sentir que la existencia te refresca
Que el hálito fragante de estar aquí y ahora renueva tu presencia
En un continuo trascender el dolor por el placer y la elocuencia.
Contorsiones de la piel imbuída en el sudor del padecer
Un idilio majestuoso de lujuria y trascender
Apropiar en tus entrañas
Esa energía tempestuosa, ingobernable y poderosa
Desde entre medio de las piernas hacia el cuerpo entero
Y así fluir entera hasta las ambiciones de la tierra.
Desaparecer en el instante
Vivir eterno y perdurable.
Va más allá de la infatuación por soledad insoportable
Es hambre incontenible hacia el amor que las voces llaman ideal
Solo que tú sabes que en algún lugar te aguarda
Y que… es Real
Así hasta que aquel añorado día ya no eluda el llamado de tu cuerpo vivo
Cerrarás los ojos, y lo invocarás jadeante
En una espera heroica e inclaudicable
Disfrazada de placer y angustia intolerable.
Confeccionas febrilmente poesía de cariz erótico
Esclava a un hambre inconsumible
Por caricias y palabras atrevidas…
Que retuerzan vuestro cuerpo y lo revivan
Quieres el orgasmo de la vida, sentir que la existencia te refresca
Que el hálito fragante de estar aquí y ahora renueva tu presencia
En un continuo trascender el dolor por el placer y la elocuencia.
Contorsiones de la piel imbuída en el sudor del padecer
Un idilio majestuoso de lujuria y trascender
Apropiar en tus entrañas
Esa energía tempestuosa, ingobernable y poderosa
Desde entre medio de las piernas hacia el cuerpo entero
Y así fluir entera hasta las ambiciones de la tierra.
Desaparecer en el instante
Vivir eterno y perdurable.
Va más allá de la infatuación por soledad insoportable
Es hambre incontenible hacia el amor que las voces llaman ideal
Solo que tú sabes que en algún lugar te aguarda
Y que… es Real
Así hasta que aquel añorado día ya no eluda el llamado de tu cuerpo vivo
Cerrarás los ojos, y lo invocarás jadeante
En una espera heroica e inclaudicable
Disfrazada de placer y angustia intolerable.
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