sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hicimos un acto sexual Satánico con sadomasoquismo erótico
porque te agarré de los labios
y arranqué tu sangre
te besé desnuda
y golpee tu cuerpo con mi alma
te arranque los senos con mi boca
te penetré el cuerpo
y me dijiste quiero que me curves el ombligo
para que ardas conmigo
y sellemos la eternidad
a veces parece como si me convirtiera en Satán
para introducirte mis cuernos
por la flor que desoja mis órganos sexuales
y luego tus manos me arrancan mi pecho
y nos besamos desnudos
tú me hincas los dientes en mi hombro
yo te caliento con mi aliento
y desenfundo mi talento
y tú me haces tuyo
cruelmente nos comemos nuestras lenguas
pero a la vez derramamos nuestros deseos
yo soy tu Satán
y tú eres mi diabólica tentación
de hacerte el amor
como un ángel caído a tus brazos
penetramos nuestras bocas a la vez
y cuando estamos a punto de llegar al orgasmo
me dices Lucifer posee mi cuerpo
en sangre y en placer
que cuando arda mi vientre
se abrirá el capullo de mi flor
y desojando mi ardor
nazca el vástago
que llega a mis brazos
y lo beso
y después de todo
es un hijo que ha nacido bajo nuestras sombras
para ser déspota entre la tierra y el infierno
luego apareció una creencia que decía
el amor entre diablos es tan profundo que es la parte entre dos de los enfermos más adictos al sexo que a la vez tienen los sueños más seductores
cuyo fruto es la voz que arde entre llamas
y entre el más profundo acto sexual
para violar al verso
y a sus letras
haciendo un poema que arde en tinta
y se corre en frases
cuyo final es el camino al placer
para después actuar y encender el mechero
y quemarnos en palabras
y besarnos con el humo de nuestro aliento
cuyo final es matarnos con nuestra lujuria.