despertando
Poeta adicto al portal
Toca mi angosta frente
y las yemas de mis dedos,
que se han convertido en hielo;
en hielo escurridizo y cristalino
de mis más solapados odios.
Y mi alma escarchada de blanco
quisiera fundirla con tu calor.
Hielo agrio, amargo y dulce,
que poco a poco se resquebraja,
quedándose frágil y tibio
como este corazón mío,
arrepentido.
y las yemas de mis dedos,
que se han convertido en hielo;
en hielo escurridizo y cristalino
de mis más solapados odios.
Y mi alma escarchada de blanco
quisiera fundirla con tu calor.
Hielo agrio, amargo y dulce,
que poco a poco se resquebraja,
quedándose frágil y tibio
como este corazón mío,
arrepentido.