La Sexorcisto
Lluna V. L.
Hoy a venido a verme
un medio cadáver llamado Yoni,
un kilo de ratas y medio de cartón.
Tiene gracia que alguien
"casi" muerto quiere que viva un "poco" más.
Hijo mío, tú lo que quieres es tocarme las tetas,
pero ahí solo hay piedras.
Hijo mío, tú lo que quieres es llevarme al huerto
pero ahí solo hay pedruscos.
Hijo mío, ya sé que tienes hambre,
pero aquí hay estratos debajo de estratos
y tonelada de sueños deshechos en papelitos de estampitas.
Es que cerca está la iglesia
de los maeses de día y pedófilos de noche,
tu fe en mí tiene que salir de ahí
corriendo como un puente que no quiere estar en barranco.
Es que cerca está el cotolengo
de los lobos de día y humanos nocturnos,
tu esperanza en mí tiene que salir de ahí
huyendo como un suicidio de acantilado.
Hijo mío, mira el chiste de la coherencia
de mi entrepierna, una raja como tizón.
Tú lo que necesitas es una caricia
un poco de charla sobre el tiempo.
Sobre la vida es como hablar de la muerte,
si tú estás "casi" y yo un "poco"
un kilo de costillas y medio de polvo.
¿Qué es lo que bebéis los jóvenes?
Si yo tomo tequila y tú Red Bull o Monster
para darle emoción a la sangre estancada
y a las hordas de mosquitos que quieren chupar.
Es que está cerca la fábrica de los sueños,
o mejor dicho de las pesadillas,
porque el que entra no sale de ahí,
se queda atrapado en el ámbar oscuro.
Hijo mío, ni se te ocurra acercarte,
por mucho que sea fosforescente.
Será mejor que hables con alguien de tu edad, mi hija Eva,
quizás te vengan nuevos ideas acerca del antisistema.
Entre una rosa y un dios, elige la flor de la anarquía,
este mundo se hace con las manos
y ya estaba mucho antes de todo augurio,
por eso puedes ir, no hay ninguna línea imaginaria,
realmente el paso del tiempo es el que manda imparcial,
así que date prisa antes de que tus labios sean de granito.
un medio cadáver llamado Yoni,
un kilo de ratas y medio de cartón.
Tiene gracia que alguien
"casi" muerto quiere que viva un "poco" más.
Hijo mío, tú lo que quieres es tocarme las tetas,
pero ahí solo hay piedras.
Hijo mío, tú lo que quieres es llevarme al huerto
pero ahí solo hay pedruscos.
Hijo mío, ya sé que tienes hambre,
pero aquí hay estratos debajo de estratos
y tonelada de sueños deshechos en papelitos de estampitas.
Es que cerca está la iglesia
de los maeses de día y pedófilos de noche,
tu fe en mí tiene que salir de ahí
corriendo como un puente que no quiere estar en barranco.
Es que cerca está el cotolengo
de los lobos de día y humanos nocturnos,
tu esperanza en mí tiene que salir de ahí
huyendo como un suicidio de acantilado.
Hijo mío, mira el chiste de la coherencia
de mi entrepierna, una raja como tizón.
Tú lo que necesitas es una caricia
un poco de charla sobre el tiempo.
Sobre la vida es como hablar de la muerte,
si tú estás "casi" y yo un "poco"
un kilo de costillas y medio de polvo.
¿Qué es lo que bebéis los jóvenes?
Si yo tomo tequila y tú Red Bull o Monster
para darle emoción a la sangre estancada
y a las hordas de mosquitos que quieren chupar.
Es que está cerca la fábrica de los sueños,
o mejor dicho de las pesadillas,
porque el que entra no sale de ahí,
se queda atrapado en el ámbar oscuro.
Hijo mío, ni se te ocurra acercarte,
por mucho que sea fosforescente.
Será mejor que hables con alguien de tu edad, mi hija Eva,
quizás te vengan nuevos ideas acerca del antisistema.
Entre una rosa y un dios, elige la flor de la anarquía,
este mundo se hace con las manos
y ya estaba mucho antes de todo augurio,
por eso puedes ir, no hay ninguna línea imaginaria,
realmente el paso del tiempo es el que manda imparcial,
así que date prisa antes de que tus labios sean de granito.
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