rikisosa
Poeta recién llegado
Hijo que haces que mis lágrimas
por las noches no sean en vano.
Hijo que con tus manos apartas las espinas
y obstáculos que me provee la vida.
Hijo que con tus ojos iluminas
los caminos, renuevas mis esperanzas
despertando mi fe que creía perdida.
Hijo que tu figura se tatuó en mi corazón
El día, que te vi nacer.
Que hasta la flor de mi florero resucitó;
y el aire se purifico con tu llanto de recién
nacido.
Hijo que aliviaste mi cruz
que pesaba tanto, curaste mis heridas
y glorificaste mi alma.
Despertando mi karma que se había
desvanecido.
Hijo que mire al cielo,
y estaba tu cara, mire los árboles
y estaba tu brisa,
mire la luna y era tu sonrisa.
Hijo que mire el suelo y
venias corriendo con carisias
en tus manos; agitado.
Con tus bolsillos llenos de alegrías.
Hijo que venias con tu boca
llena de besos, como el pájaro
que trae en su pico comida para sus crías.
Volaron las palomas de mi pecho,
revoloteando la armonía.
Hijo que arrancaste la poesía
que había olvidado.
Y mis manos empezaron a escribir
lo que antes se habían resignado.
Hijo que sos lo esencial: Mi pan, mi leche,
mi nuevo día.
Que al despertar suelo pensar,
que no existe lo oscuro.
Solo las ganas de luchar por ti
en el presente y en el futuro.
Firma del autor: Riki Sosa