Nommo
Poeta veterano en el portal
Satisfacción...
Éxtasis cósmico.
Comprensión del libro que estás leyendo.
Paz a los hombres de buena voluntad. Y no me ofendo.
Pues todo es cíclico. Viene y va, como el péndulo. No voy a forzar la máquina.
Que yo querría atrapar honra, fama, Juventud, desnudez, erotismo y éxito.
Y lo que consigo es impacientarme.
Debo ejercitarme, en la esperanza...
Mientras tanto, llenaré la panza de buenos alimentos. Y realizaré algunos experimentos.
No alcanzo.
El cielo es una utopía; una quimera.
Siempre, virgen, como María. Por vez primera.
Robustos somos, como los grandes antropoides.
Estamos desarrollando el lenguaje oral y escrito. A veces, con el corazón contrito.
Arrepentimiento, por los empujones y las luchas, por el territorio.
Es una vida de sudor y lágrimas.
Es un cáliz como el vino tinto.
Primitivamente, y ya, extintos.
Ya, como el Homo de Neanderthal, sin prisa pero sin pausa. Pasando a mejor vida.
Encontramos una salida. ¿ Dónde nos instalamos ? En el subconsciente colectivo.
Ahí; al fondo, a mano izquierda...
Ahí, donde la cruz de cada día.
Donde los bálsamos.
Donde el gallego sube las escaleras, y no sabemos si sube, o si baja.
Indecisión no es equilibrio. ¿ Será espionaje ?
Éxtasis cósmico.
Comprensión del libro que estás leyendo.
Paz a los hombres de buena voluntad. Y no me ofendo.
Pues todo es cíclico. Viene y va, como el péndulo. No voy a forzar la máquina.
Que yo querría atrapar honra, fama, Juventud, desnudez, erotismo y éxito.
Y lo que consigo es impacientarme.
Debo ejercitarme, en la esperanza...
Mientras tanto, llenaré la panza de buenos alimentos. Y realizaré algunos experimentos.
No alcanzo.
El cielo es una utopía; una quimera.
Siempre, virgen, como María. Por vez primera.
Robustos somos, como los grandes antropoides.
Estamos desarrollando el lenguaje oral y escrito. A veces, con el corazón contrito.
Arrepentimiento, por los empujones y las luchas, por el territorio.
Es una vida de sudor y lágrimas.
Es un cáliz como el vino tinto.
Primitivamente, y ya, extintos.
Ya, como el Homo de Neanderthal, sin prisa pero sin pausa. Pasando a mejor vida.
Encontramos una salida. ¿ Dónde nos instalamos ? En el subconsciente colectivo.
Ahí; al fondo, a mano izquierda...
Ahí, donde la cruz de cada día.
Donde los bálsamos.
Donde el gallego sube las escaleras, y no sabemos si sube, o si baja.
Indecisión no es equilibrio. ¿ Será espionaje ?
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