Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Hijos del hombre
Pues era virgen, me dijo,
yo no quise ser José,
de tus entrañas al hijo
yo mismo al Dios se lo de.
Ella me miró asombrada,
que se haga tu voluntad,
no vimos ni ángel ni nada,
pero todo fue bondad.
El niño nació en la aldea
que también nos vio nacer,
a quien quiera que lo vea
más hermoso no ha de haber.
No hubo reyes ni pastores,
no hubo estrella, no hubo incienso,
pero es mi hijo, mis señores,
como un dios, es lo que pienso.
Finalmente es todo niño
emisario de la luz,
por ellos pido cariño
y que ya no tengan cruz.
05 03 12
Pues era virgen, me dijo,
yo no quise ser José,
de tus entrañas al hijo
yo mismo al Dios se lo de.
Ella me miró asombrada,
que se haga tu voluntad,
no vimos ni ángel ni nada,
pero todo fue bondad.
El niño nació en la aldea
que también nos vio nacer,
a quien quiera que lo vea
más hermoso no ha de haber.
No hubo reyes ni pastores,
no hubo estrella, no hubo incienso,
pero es mi hijo, mis señores,
como un dios, es lo que pienso.
Finalmente es todo niño
emisario de la luz,
por ellos pido cariño
y que ya no tengan cruz.
05 03 12