Maroc
Alberto
Pon puentes que se enreden en el cielo
y pon en los faroles de mi pecho
un gran campo de espigas y morera.
Arráncame las manos del espejo
y toma el cuerpo mío prisionero
en aquel otro mundo que me quiera.
Besa mis cicatrices sin empero
llenándolas de lunas y luceros,
y rompe los cinismos de mi vera.
Derrama luz eterna ante lo negro
y endulza las salinas de mi cuerpo
con paño de tu calma de hilandera.
Empuja hacia el querer a los silencios
y así nuestro sentir se hara un gran viento
que guarde nuestras cosas, compañera.
Hay hechos que no se pagan con dinero.
y pon en los faroles de mi pecho
un gran campo de espigas y morera.
Arráncame las manos del espejo
y toma el cuerpo mío prisionero
en aquel otro mundo que me quiera.
Besa mis cicatrices sin empero
llenándolas de lunas y luceros,
y rompe los cinismos de mi vera.
Derrama luz eterna ante lo negro
y endulza las salinas de mi cuerpo
con paño de tu calma de hilandera.
Empuja hacia el querer a los silencios
y así nuestro sentir se hara un gran viento
que guarde nuestras cosas, compañera.
Hay hechos que no se pagan con dinero.