cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eres la ternura
a mis sentidos,
la infancia que no paso;
un escaparate de aventuras,
mi mundo y mi amor.
Eres la dicha
a mis conquistas;
el verso que no acabo,
tardes largas de melancolía;
tu plaza, centro en donde
surgió el amor.
Hoy el kiosco se pinta
de blanco,
con sublimes recuerdos
de tu gente y tú encanto;
mi estado Durango
tierra cabal de recuerdos,
nostalgias y llantos.
Cuantas veces me viste?
a solas paseando por
tus históricas calles
de la mano de una quimera,
de la mujer que fue
y ya no es sino era.
Cuantas veces me viste?
si correr cuando joven
yo era;
llorar en una banca
de la vizcaya
y reír con el crepúsculo
de julio hasta la luna llena.
Y hoy alzo mi voz
y mi canto
para engrandecer tu belleza,
mi querido Durango,
tierra de héroes
amores y encantos.
a mis sentidos,
la infancia que no paso;
un escaparate de aventuras,
mi mundo y mi amor.
Eres la dicha
a mis conquistas;
el verso que no acabo,
tardes largas de melancolía;
tu plaza, centro en donde
surgió el amor.
Hoy el kiosco se pinta
de blanco,
con sublimes recuerdos
de tu gente y tú encanto;
mi estado Durango
tierra cabal de recuerdos,
nostalgias y llantos.
Cuantas veces me viste?
a solas paseando por
tus históricas calles
de la mano de una quimera,
de la mujer que fue
y ya no es sino era.
Cuantas veces me viste?
si correr cuando joven
yo era;
llorar en una banca
de la vizcaya
y reír con el crepúsculo
de julio hasta la luna llena.
Y hoy alzo mi voz
y mi canto
para engrandecer tu belleza,
mi querido Durango,
tierra de héroes
amores y encantos.