Nommo
Poeta veterano en el portal
Día tras día, discurro como hace un río.
Me gusta pertenecer a este paisaje.
Entre los montes, valles y colinas.
Por los bosques y praderas, cuesta abajo.
Y sigo vivo, mas no soy tenido en cuenta.
Me aproximo a la encina, que nos proporciona bellotas.
Hay cuentos de hadas, inmersos en las zonas marítimas.
Hay brujas que no arderán en la hoguera,
de la Santa Inquisición española.
Disponemos de Libre Albedrío. Y no siempre son planes mezquinos, retorcidos o diabólicos.
Podemos pasarlo divinamente, algunas veces.
Como quien juega al Pin-Ball.
Lo que dure la bola, en alza, duró. Agilidad en las manos.
Prestidigitación e ilusionismo. Como en el billar americano.
Una Humanidad se pierde; otra renace. Resucitando al tercer día. Procedentes del simio africano...
Los bolos, en la bolera.
Las canicas.
Ajedrez, o el balompié, o volley-playa.
Siempre es arte, y deporte. Así fluye el péndulo del hipnotismo.
Arte y deporte.
Me gusta pertenecer a este paisaje.
Entre los montes, valles y colinas.
Por los bosques y praderas, cuesta abajo.
Y sigo vivo, mas no soy tenido en cuenta.
Me aproximo a la encina, que nos proporciona bellotas.
Hay cuentos de hadas, inmersos en las zonas marítimas.
Hay brujas que no arderán en la hoguera,
de la Santa Inquisición española.
Disponemos de Libre Albedrío. Y no siempre son planes mezquinos, retorcidos o diabólicos.
Podemos pasarlo divinamente, algunas veces.
Como quien juega al Pin-Ball.
Lo que dure la bola, en alza, duró. Agilidad en las manos.
Prestidigitación e ilusionismo. Como en el billar americano.
Una Humanidad se pierde; otra renace. Resucitando al tercer día. Procedentes del simio africano...
Los bolos, en la bolera.
Las canicas.
Ajedrez, o el balompié, o volley-playa.
Siempre es arte, y deporte. Así fluye el péndulo del hipnotismo.
Arte y deporte.
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