orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
Usted se llama moctezuma II. Vive en un palacio repleto de tesoros, posee mogollón de princesas a su disposición que se bajan al pilón cuando usted hace la señal inequívoca moviendo hacia abajo su dedo índice, y por si fuera poco, es emperador de un imperio que tiene agarrado de las pelotas a todos los que antaño le tosían. En esas está usted, con las princesas xochimilco y marimar agachaditas y una tecate en la mano, cuando su divina tranquilidad se ve interrumpida por el pendejo de su heraldo imperial, que entra a agobiarle para comunicar de la manera más atenta - usted diría que más bien de la manera más pelota - que ha solicitado audiencia con su divinísima majestad, hijo de los dioses y nieto de los extraterrestres, un grupo de comerciantes pochtecas muy cabreados. Antes de ordenar que a su heraldo se le extraiga in situ el corazón sin anestesia, usted siente curiosidad por la panda de millonarios; les dice con la mirada a la thalía y a la trevi que tendrán que continuar con su trabajito más tarde, y abre las puertas del salón del trono a los cabreados capitalistas. El slim y el azcárraga pasan siguiendo los necesarios protocolos procurando no alzar demasiado la cabeza - motivo clarísimo de extracción del corazón sin anestesia allí donde los haya-, se arrodillan y le cuentan con todo lujo de detalles a su iluminadísima alteza el motivo de su reciente cabreo: ellos, nobles emprendedores y hombres de negocios dedicados al comercio de larga distancia, ellos que tanto bien hacen allí por todas partes en mesoamérica cambiando jade por putas y ron, fueron mandados a tomar un poco por detroit al llegar al reino quiché de cumarcaj, a miles de kilómetros de la capital mexica. Eso, evidentemente, era una clarísima violación de las normativas de la organización mundial de comercio y de los tlc’s y del derecho a volverte rico que está institucionalizado desde los días de la caza del mamut. Usted, que es moctezuma II, sabe que eso es inaceptable, y que tendrá que hacer «entrar en razón» a los quichés, de una manera u otra, para que vuelvan a la «legalidad internacional». Usted, que es moctezuma II, emperador de un imperio cuando aún no había convención de ginebra ni demás gilipolleces, sabe que tiene una amplia capacidad de «persuasión».
Corría el año 1510 cuando sucedió todo aquello y moctezuma volvió a llamar a la belinda y a la arámbula para que siguieran con el trabajito, y en cuba un tal cortés bebía agua de coco y desayunaba coco y almorzaba coco y cenaba coco, y en el tal cumarcaj, que hoy es una ciudad en guatemala que se llama santa cruz, el ah pop david bowie se había pasado con el cigarrito de hierbas naturales que liaba todas las mañanas para acompañar el café. El reino de cumarcaj, el último gran reino maya de guatemala, definitivamente había vivido tiempos mejores, pero los que marcarían las medidas en la balanza de la historia serían los siguientes quince añitos, que como una muchacha nerviosa al cumplirlos, serían los que los que dejarían el recuerdo que mantenemos aún de ellos el día de hoy.
Corría el año 1510 cuando sucedió todo aquello y moctezuma volvió a llamar a la belinda y a la arámbula para que siguieran con el trabajito, y en cuba un tal cortés bebía agua de coco y desayunaba coco y almorzaba coco y cenaba coco, y en el tal cumarcaj, que hoy es una ciudad en guatemala que se llama santa cruz, el ah pop david bowie se había pasado con el cigarrito de hierbas naturales que liaba todas las mañanas para acompañar el café. El reino de cumarcaj, el último gran reino maya de guatemala, definitivamente había vivido tiempos mejores, pero los que marcarían las medidas en la balanza de la historia serían los siguientes quince añitos, que como una muchacha nerviosa al cumplirlos, serían los que los que dejarían el recuerdo que mantenemos aún de ellos el día de hoy.