S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal

Historia de Navidad.

Un médico está de guardia en Navidad
lidiando con la sangre que pasa por sus manos
causada por explosiones y la inseguridad
de los festivos abrazando a sus hermanos.
Quemaduras, accidentes a granel
en la época más roja del año,
recordando sus navidades de miel
que de niño tanto gozaba antaño .
Los destellos de luces brillando
en el cielo los siente su corazón,
tratado de salvar vidas bregando
por no coartarle al paciente la ilusión.
De seguir años nuevos festejando
y disfrutando hallacas y bailantas,
atropellado con las uñas trabajando
salvando a santas personas tantas,
que se malograron por ingerir alcohol.
Señor que nacerás el veinticuatro
entre turrones y trajes de charol,
que no permita la medicina que idolatro
que alguien muera por un descuido,
que todo sea sapiencia y diligencia
para ahuyentar la muerte con su ruido
y así festejar con la Divina Presencia
del Santo Niño que está por nacer.
En eso después de unos quemados,
llegó un niña ida de tanto padecer
con sus sentidos totalmente disipados.
Ahí mismo entra una señora gritando:
-Sálvela doctor que es mi hijita bella,
ella estaba recién tranquila jugando,
y de repente la abandonó su estrella,
desmayándose suelta inerte toda ella -.
El medico sitió un sudor que le estremeció.
¡Ay mi Dios que se salve esta niña bella,
que reciba los dones que Usted me dio!…
Y llenándose de valor comienza analizarla
y al verle raudo su carita inflamada
le pregunta la señora al explorarla
que fue lo que la niña comió tan afectada…
-Pues las delicias que dan en navidad,
pernil de cochino, hallacas, dulces,
ricos platos sin cuidar la cantidad. -
-Pues señora por indigestión se fue de bruces,
pero esperemos los resultados para tener
así seguridad, que no se trate de algo más severo
y así la niña logre al cabo resolver
todo lo que se tragó, creyendo que era placentero -.
Al día siguiente fuese la niña a su casa,
y el galeno se quedó agradeciendo
a Dios por tanta gracia que la abraza,
pues la niña los tenía corriendo.
Porque llegó orinando rojo
perdiendo el sentido total,
y le pidió al niño Dios su arrojo
para que saliera con bien del hospital.

Autor: Silvino Gerardo Becerra Gamboa.
Martes, 16 de Diciembre de 2014.
En el albor de la bella Navidad.
Composición Registrada.
Derechos de Autor.
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