Ziler
Poeta recién llegado
Te espero desde hace unos años, aunque sé que no vas a llegar. Te veo de lejos en noches donde tu belleza se apodera de mis versos y yo, ansioso de ti, solo te puedo tocar con ellos. Te juro que tu imagen me quema por dentro y es la razón de que mis penas acumuladas se escabullen en noches desoladas, que los motivos de nuestro sentir se convirtieron en castigos literarios o en un desahogo poético. Pero no todo es dolor, amada mía. Hay días donde los recuerdos de nuestros cuerpos se unen en eclipses de poesía sin freno y se visten de musas que me obligan a escribirte por esa luz en mi ventana que me recuerda a ti, y evocan exclamaciones con gemidos carnales los cuales cuentan los puntos finales o comas de la historia de nuestro amor.