Viva tontería,
vida propia tenía.
Decía que decía
que no quería, quería.
¡Quién lo diría
que opinar podía!
Tal descubrimiento
lo dejó sediento
y tomó del viento
lluvia de azul cielo.
¡Y creyó que el tiempo
le quería no muerto,
vivo, lleno, completo!
Y creció en sueños
que le aplaudían
¡sólo porque rayos
sobre él no caían!
hasta que llegó día
que bala perdida
por fin le encontraría.
En su tumba no aclaraba
que de un tonto se trataba,
¡y yo de luto en cama
llorándole otra fama!
vida propia tenía.
Decía que decía
que no quería, quería.
¡Quién lo diría
que opinar podía!
Tal descubrimiento
lo dejó sediento
y tomó del viento
lluvia de azul cielo.
¡Y creyó que el tiempo
le quería no muerto,
vivo, lleno, completo!
Y creció en sueños
que le aplaudían
¡sólo porque rayos
sobre él no caían!
hasta que llegó día
que bala perdida
por fin le encontraría.
En su tumba no aclaraba
que de un tonto se trataba,
¡y yo de luto en cama
llorándole otra fama!