Osmara Cantero
Poeta adicto al portal
Voy a hacer este relato, que sale de lo normal
sacado de un libro viejo, que no recuerda mi mente
hay dragones y princesas, pero el tema es inusual
esperen a que lo lean, y se pongan al corriente
Érase, un feroz dragón, como todos horroroso
y una hermosa princesa, cautiva de este esperpento
que lloraba amargamente, esperando al valeroso
príncipe que la salvara, y acabara su tormento
Al fin llegó ese día, que tanto ella anhelaba
apareció el caballero, valeroso y decidido
que inclinando su cabeza, le declaró que la amaba
mientras que el feroz dragón, yacía muy mal herido
La boda se celebró, y el tiempo, siguió su sendero
en palacio la princesa, en su habitación suspira
el principe es un truhan, que buscaba su dinero
y ahora que ya lo tiene, pues apenas si la mira
Mientras tanto allá en su cueva, el horroroso dragón
se muere porque perdió, a su princesa adorada
a quien cuidó y protegió, sin declararle su amor
hasta que al fin se decide, a rescatar a su amada
De nada sirvió un ejército, de soldados aguerridos
contra la inmensa pasión, que movía al animal
el príncipe con sus hombres, se retiraron vencidos
y el dragón y su princesa, se volvieron a encontrar
La noble agradecida, puso en el monstruo su boca
y él, con mucha ternura, a su adorada besó
tembló la tierra, rugió el volcán, quebró la roca
quedaba roto el hechizo, y un príncipe apareció
Buscando la moraleja, para encontrar la enseñanza
se puede leer entre línea, en esta historia inusual
que no siempre la belleza, nos puede brindar confianza
y que en materia de amores, todo se puede esperar
sacado de un libro viejo, que no recuerda mi mente
hay dragones y princesas, pero el tema es inusual
esperen a que lo lean, y se pongan al corriente
Érase, un feroz dragón, como todos horroroso
y una hermosa princesa, cautiva de este esperpento
que lloraba amargamente, esperando al valeroso
príncipe que la salvara, y acabara su tormento
Al fin llegó ese día, que tanto ella anhelaba
apareció el caballero, valeroso y decidido
que inclinando su cabeza, le declaró que la amaba
mientras que el feroz dragón, yacía muy mal herido
La boda se celebró, y el tiempo, siguió su sendero
en palacio la princesa, en su habitación suspira
el principe es un truhan, que buscaba su dinero
y ahora que ya lo tiene, pues apenas si la mira
Mientras tanto allá en su cueva, el horroroso dragón
se muere porque perdió, a su princesa adorada
a quien cuidó y protegió, sin declararle su amor
hasta que al fin se decide, a rescatar a su amada
De nada sirvió un ejército, de soldados aguerridos
contra la inmensa pasión, que movía al animal
el príncipe con sus hombres, se retiraron vencidos
y el dragón y su princesa, se volvieron a encontrar
La noble agradecida, puso en el monstruo su boca
y él, con mucha ternura, a su adorada besó
tembló la tierra, rugió el volcán, quebró la roca
quedaba roto el hechizo, y un príncipe apareció
Buscando la moraleja, para encontrar la enseñanza
se puede leer entre línea, en esta historia inusual
que no siempre la belleza, nos puede brindar confianza
y que en materia de amores, todo se puede esperar