Junto con el amparo de saber que estas todavía para mi, espero en el regocijo de mi túmulo frío tu regreso, como una oda marchita que quiere florecer, como un silbido perdido en el espacio que no se percibe por nadie pero quiere ser escuchado, puedo sentir tu calor en la soledad de la noche, sin verte y olerte, siento el aroma que emanas... noches enteras veo tus lagrimas de niña que pasan a ser mujer, sin comprensión ya que tu alma las siente y nadie más... puedo ser tu guía.. ¿Me hueles? ¿Me oyes? ¿Me sientes? puedo ser el que te cante como el mar sereno que te cubre en la noche cuando tus pesadillas y tus miedos se van a dormir y esa niña temerosa se calma mientras hago vigilia en penumbras, esperando que todo este bien... ¿Me sientes? puedo sentir tu alma que quiere ser escuchada, que quiere ser protegida y estoy dispuesto a ser tuyo y protegerte... ¿Me oyes? puedo ser el que te escucha y te mime, el que te escuche y te muestre el camino, el que te escuche y llore contigo...¿Me hueles? déjame ser el que tu aroma tome en sus aposentos, al que lo envuelva en aromas de rosas y miel, al que encandiles con gotas de rocío de tu cuerpo, posando desnuda como ninfa melancólica que abrace y tenga para mi.... ¿Puedo ser el que buscas? puedo ser el que abraces, ¿Puedo ser el que llamas? llamaste muchas veces y no respondí, abrazaste muchas veces y no te abrace pero siempre estuve ahí para ti, sin que te dieras cuenta.... esos arboles, piedras y tierra están de testigo, que derramé lagrimas por no aprovechar esos momentos que me diste....puedo darte lo que quieres y necesitas, porque también lo necesito, necesito esa seguridad contigo, esa vigilia que tenias cuando éste sátiro despertaba y te veía en la cama, esas palabras no se me olvidan... eres hermosa, no te quiero cambiar...almas olvidadas en el vacío susurran en el viento que vuelas a mi, que la nieve que te cubre saldrá, se convertirá en agua y florecerás conmigo, nadie más te conoce mejor que yo, es por eso que seria un honor empezar de nuevo, viéndote crecer como mujer, como hembra, como una compañera, ¡Mi compañera! que me besa y me utiliza como su manta, como su ángel, como sus manos, como su amante. Puedo lamentarme y decir que estarás bien, sé que no es así, que la naturaleza a escrito este libro para darnos cuenta que necesitábamos un terremoto en nuestras vidas, en especial la mía, que volaba al Olimpo y volvía vacío, sin vida, no por estar con dioses, sino por estar con mis sentimientos, pensando dejar todo allá, lo hacia, pero no resultaba, y ya no resultara, es por eso que mis sentimientos cambiaron, que puedo verte y reflejarme en ti, que puedo respirar y sentirme en ti, que puedo dormir y pensar en ti....
Última edición: