Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Historias para Naufragios.
Esta mañana el cielo se tornó de porcelana
había cuchillos en el viento
y mis pies en el cemento dormían ,atrapados.
Envueltos por la enorme ciudad,
Esa fría y gris ciudad que me arropa hoy.
Los lamentos en los vientos de invierno suelen sonar
pero este llanto es a causa de un desvió,
de una mala elección.
Los pasos se me vuelven tercos
y van regateando sonrisas en la calle,
Mis pestañas abanicándose
se vuelven locas para no explotar
en mil pedazos, por toda la peatonal
y la gente como una película
se desplaza sin mirar
sin sentir, sin pensar.
No hay un mapa, porque dudo que haya una X.
No hay espigas de paz en los senderos del teflón.
No hay elección.
Esta mañana el cielo se tornó de porcelana
había cuchillos en el viento
y mis pies en el cemento dormían ,atrapados.
Envueltos por la enorme ciudad,
Esa fría y gris ciudad que me arropa hoy.
Los lamentos en los vientos de invierno suelen sonar
pero este llanto es a causa de un desvió,
de una mala elección.
Los pasos se me vuelven tercos
y van regateando sonrisas en la calle,
Mis pestañas abanicándose
se vuelven locas para no explotar
en mil pedazos, por toda la peatonal
y la gente como una película
se desplaza sin mirar
sin sentir, sin pensar.
No hay un mapa, porque dudo que haya una X.
No hay espigas de paz en los senderos del teflón.
No hay elección.