maria_shutenko
Poeta recién llegado
Yo y tú, dos destinos que no supieron crecer,
cuántos años pasaron, mas no olvido el ayer.
La vergüenza, el miedo, la angustia de ser
tan pequeña y frágil, sin poder florecer.
Fui rayo de sol, sin ninguna duda en el alma,
un símbolo eterno de infancia y de calma.
¿Cómo puede una vida encontrar su camino
si el hogar es un eco, un recuerdo divino?
Donde «casa» era fuerza y el sueño era profundo,
escondí a esa chica, lo más caro del mundo.
Cambié por orgullo y por paz mi esencia sagrada,
dejando en la sombra mi luz más amada.
Pero un día al alba logré despertar,
ni un minuto más quiero ya malgastar.
Soy más que la pena, soy más que el temor,
mi sed de vivir hoy recobra el valor.
No me he rendido, solo guardé silencio.
El amor y la ternura que habitan en mí,
sanaron el alma que un día perdí.
Esa parte de mí nunca se marchó,
paciente en la espera, conmigo soñó.
Todo estará bien, hoy vuelvo a creer,
con toda mi fuerza, vuelvo a nacer
cuántos años pasaron, mas no olvido el ayer.
La vergüenza, el miedo, la angustia de ser
tan pequeña y frágil, sin poder florecer.
Fui rayo de sol, sin ninguna duda en el alma,
un símbolo eterno de infancia y de calma.
¿Cómo puede una vida encontrar su camino
si el hogar es un eco, un recuerdo divino?
Donde «casa» era fuerza y el sueño era profundo,
escondí a esa chica, lo más caro del mundo.
Cambié por orgullo y por paz mi esencia sagrada,
dejando en la sombra mi luz más amada.
Pero un día al alba logré despertar,
ni un minuto más quiero ya malgastar.
Soy más que la pena, soy más que el temor,
mi sed de vivir hoy recobra el valor.
No me he rendido, solo guardé silencio.
El amor y la ternura que habitan en mí,
sanaron el alma que un día perdí.
Esa parte de mí nunca se marchó,
paciente en la espera, conmigo soñó.
Todo estará bien, hoy vuelvo a creer,
con toda mi fuerza, vuelvo a nacer