Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
Hoja en blanco
rayado desierto,
terreno virgen,
que ansioso espera
trazos de tinta,
negra, azul o roja.
Aquellos
que tratan de conformar
un todo coherente,
un verso,
un poema,
un sentir,
que justifique
la violación de su santidad…
La combinación ideal / letal:
la voz del maestro Saúl
Caifán / Jaguar mayor,
una cerveza fría
y esa añeja sensación de fracaso…
No es falta de amor,
es exceso,
ese deseo
por tenerte,
por estar juntos…
Y yo… fracasando
dándome
sin límites,
sin frenos,
sin tapujos…
Tanto vagar para no conservar nunca nada…
Miento…
Conservar, conservo…
Tengo recuerdos,
dolores,
lágrimas,
cicatrices…
aquellas que son
prueba de mis múltiples caídas…
Amo por lo tanto sufro,
por lo tanto yerro al querer…
Todo gracias a la malsana
costumbre de amar,
de entregar sin límites,
sin ataduras,
a ella …
Otra vez ese viejo dolor,
esa vieja impotencia,
saber que todo
ese amor,
que toda la pasión,
de nada sirve…
Fracaso tras fracaso,
copa tras copa,
abandonado al vacío
a esa sublime sensación
de culpabilidad
que flota alrededor mío…
Esa ausencia suya
que me envuelve,
me asfixia,
me acosa,
me mata…
rayado desierto,
terreno virgen,
que ansioso espera
trazos de tinta,
negra, azul o roja.
Aquellos
que tratan de conformar
un todo coherente,
un verso,
un poema,
un sentir,
que justifique
la violación de su santidad…
La combinación ideal / letal:
la voz del maestro Saúl
Caifán / Jaguar mayor,
una cerveza fría
y esa añeja sensación de fracaso…
No es falta de amor,
es exceso,
ese deseo
por tenerte,
por estar juntos…
Y yo… fracasando
dándome
sin límites,
sin frenos,
sin tapujos…
Tanto vagar para no conservar nunca nada…
Miento…
Conservar, conservo…
Tengo recuerdos,
dolores,
lágrimas,
cicatrices…
aquellas que son
prueba de mis múltiples caídas…
Amo por lo tanto sufro,
por lo tanto yerro al querer…
Todo gracias a la malsana
costumbre de amar,
de entregar sin límites,
sin ataduras,
a ella …
Otra vez ese viejo dolor,
esa vieja impotencia,
saber que todo
ese amor,
que toda la pasión,
de nada sirve…
Fracaso tras fracaso,
copa tras copa,
abandonado al vacío
a esa sublime sensación
de culpabilidad
que flota alrededor mío…
Esa ausencia suya
que me envuelve,
me asfixia,
me acosa,
me mata…