marquelo
Negrito villero
Voy a llevar mis arterias a colgar
En el campanario más alto,
Clavar la vista para que no escancie la luz
Dentro de mi etiquetada sombra.
Hay unos remolinos colgado en racimos.
Hay ramas seductoras ladeandose como en un sueño de plegarias en tu cuello
Y Todo un peso frio cae fantasmalmente a la sombra de los pájaros.
Estoy con todo el traqueteo del avieso, esperando una oportunidad
Para lanzar el hueso más inoportuno de mi vida.
Silencio...
Hay un hombre llorando frente a un plato de comida
Y a esta hora la gravedad parece un destino
¡Qué fatalidad la de esta sangre pobre!
Somos los encargados de hacer reir solamente a la imaginación
La realidad es un estado que no tiene oxigeno
Y entonces nos amontonamos a llorar,
Y la comida se enfría/ la mesa se enfría en paralelo a las rodillas.
¿Cuántas despedidas hay pegadas en los ojos? Y todas caen recogiendo
Su verdad en el suelo
Me gusta la idea de morir rodeado entre prostitutas y poemas
Sentir el rigor mortis del último verso y dejarlo ahi
Esperando la compañia de una palmada.
Me gustaria vacear toda mi orina en una botella de Weihenstephan Brewery
Y regar al beso más longevo de la historia/
Y parir mi desnudez como una luz de neón en el Red Light
Y carcajearme junto con las monedas que caen en las vajinas.
Oh cuerpo de semidios anecdótico/
Pecador pescador de infiernos en los bolsillos
Calendario que visten todos los abismos
Hoy quiero morir de una manera gloriosa y vulgar
Aprisionar todo el aire pastorial para ahogarlo
y reventar con toda la creación que creció conmigo...
Todos somos sapos con delirios de cristal.