Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
III
Y el invierno llegó,
el otoño yacía muerto,
las estrellas apagadas,
la costa vacía
y arrancados de tajo,
nuestros nombres
y sueños
naufragaban con las olas,
la sal
y mis recuerdos.
Y ahí estaba al fin,
la invernal tormenta,
la mar furiosa
y el burlón viento,
arrancando de las estrellas
acres motas de fuego…
Y sobre las arenas
un hombre,
herido y solitario,
recorría nuestro sendero,
abonando a las olas
su dolor y sufrimiento.
Y lejos, muy lejos,
donde ya no te alcanzarán
el otoño, la mar y el viento,
te ibas de mi tiempo,
pisoteando las cenizas
de sueños viejos
que ante la mar
construyeras
aquel otoño
ahora muerto.
Y el invierno llegó,
el otoño yacía muerto,
las estrellas apagadas,
la costa vacía
y arrancados de tajo,
nuestros nombres
y sueños
naufragaban con las olas,
la sal
y mis recuerdos.
Y ahí estaba al fin,
la invernal tormenta,
la mar furiosa
y el burlón viento,
arrancando de las estrellas
acres motas de fuego…
Y sobre las arenas
un hombre,
herido y solitario,
recorría nuestro sendero,
abonando a las olas
su dolor y sufrimiento.
Y lejos, muy lejos,
donde ya no te alcanzarán
el otoño, la mar y el viento,
te ibas de mi tiempo,
pisoteando las cenizas
de sueños viejos
que ante la mar
construyeras
aquel otoño
ahora muerto.