Berengario
Poeta recién llegado
El caso es que asisto a una tertulia literaria desde hace treinta años y en todo ese tiempo he ido acumulando una obra poética cuyos últimos frutos deseo presentar al público por aquello de no guardarlo en el cajón del escritorio y que luego alguien lo encuentre después de mi muerte, como le ocurrió a la Dickinson (aunque yo no creo que tenga tanta suerte como ella). Afortunadamente estamos en el siglo XXI y no necesitamos recabar el beneplácito de ningún mandamás cultural para dar a conocer lo que creemos que tiene algún valor para alguien más que uno mismo y sus conocidos. Encantado, pues, de entrar en contacto con todos ustedes. No deseo presentarme: mi obra ha de hablar por mí mismo.
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