Ronald Bonilla Carvajal
Poeta recién llegado
HOLLÍN ABANDONADO
Quizá seamos el hollín abandonado
bajo la vieja chimenea
o la luz desperdigada que nos lanza el sol,
como una esencia que olvidamos.
Y la sentencia sea tan solo
peripecia baladí,
aunque nos den el patíbulo dentado
en esta vida del quizá,
y nos receten el dolor de muela
y la estocada final en una misa.
Quizá tú sabes del recorrido de una bala
a mansalva en las costillas,
del embarazo que logra un acto de violencia
entre la noche y la risa de un niño,
postergado.
Todo lo que reprochas del olvido
te pertenece.
Pero es necesario el sufrimiento,
el desborde de los cataclismos
que te empujan al desierto,
al túmulo de muertos, al desechado traspatio
de todo lo inservible que antes fue tu casa.
Sólo pon tu corazón de frente:
ven a recordar cómo volver a la semilla.
Quizá has de conocer sin tribunales
que te espera al fondo tu propia sed
de Dios en la fatiga,
con las cosas sencillas que ayer amaste
y que con natural disposición
dejaste que pasaran.
de mi libro APUNTES PARA UN GRAFITI
Premio Una Palabra.
En proceso de edición Editorial de la UNA (EUNA)