Simón333
Poeta asiduo al portal
La noche
estalló de pronto,
el amanecer
vino mas de prisa,
se perdió el silencio
en el ocaso del grito
del llanto
y la locura.
Un cuerpo tendido
allá en la avenida
donde me vi crecer
cubierto de amanecida.
Los pasos
no dieron paso
al raciocinio,
muertos quedaron
los árboles en el camino,
les talaron la vida
leñadores enceguecidos.
Una madre buscaba
su hijo,
encontraba sólo
raicillas quebradas.
Se enajenó la cordura
de tanta locura,
Se oyeron
los serafines
musitando
en dos notas
tristes,
su llanto.
La herida esta abierta
y penetra en ella
el salino mar...
La noche apagó la vida.
Simón Reyes.
estalló de pronto,
el amanecer
vino mas de prisa,
se perdió el silencio
en el ocaso del grito
del llanto
y la locura.
Un cuerpo tendido
allá en la avenida
donde me vi crecer
cubierto de amanecida.
Los pasos
no dieron paso
al raciocinio,
muertos quedaron
los árboles en el camino,
les talaron la vida
leñadores enceguecidos.
Una madre buscaba
su hijo,
encontraba sólo
raicillas quebradas.
Se enajenó la cordura
de tanta locura,
Se oyeron
los serafines
musitando
en dos notas
tristes,
su llanto.
La herida esta abierta
y penetra en ella
el salino mar...
La noche apagó la vida.
Simón Reyes.
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