cesarlucil
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hombre mío
Dónde vas?
Yo te amo
por las marcas del rostro,
por las noches
de esquirlas en tu sueño,
por la simple
y rota anatomía de tus horas.
Y te odio
por el beso que niegas
al frío de los labios, esos solos;
por la lumbre robada a la esperanza
y los ojos sin vida
meditando en los pasos sin futuro
del reloj.
Dime dónde,
dónde encuentro las señas que dejamos
para volver al árbol
de la vida,
al nervioso latido de tus hijos que despiertan
ante un mundo
que conoce y se abraza
al mito del amor.
Dónde vas?
Yo te amo
por las marcas del rostro,
por las noches
de esquirlas en tu sueño,
por la simple
y rota anatomía de tus horas.
Y te odio
por el beso que niegas
al frío de los labios, esos solos;
por la lumbre robada a la esperanza
y los ojos sin vida
meditando en los pasos sin futuro
del reloj.
Dime dónde,
dónde encuentro las señas que dejamos
para volver al árbol
de la vida,
al nervioso latido de tus hijos que despiertan
ante un mundo
que conoce y se abraza
al mito del amor.
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